lunes, 9 de julio de 2018

GABRIEL IMPAGLIONE Vuelo que viene




AVE PATRIA


¿águila guerrera
paloma tremante
ala invicta
o electrocutada
vuelo que viene
pájaro que va
pluma que cae
pico sin ramo
nido ocupado
trino fragmentado
silbo clandestino
fénix rematado
dividido canto
cóndor prisionero
gorrión extraviado
bandada dormida?

miércoles, 4 de julio de 2018

GUILLERMO SAAVEDRA La biblioteca que no dejó propina




 A UN FARABUTE EMÉTICO Y ABSURDO

Orondo en sus maneras eclesiales,
se encaramó al sillón dignificado
por Groussac y por Borges con modales
de piojo insustancial resucitado.

Vulgar refritador seudoprofundo,
creyó que ese sillón lo autorizaba
a echar gente, posar, conocer mundo
con plata que al Estado le chafaba.

Destruyó la excelencia construida
por Horacio González en diez años;
patinó en su retórica manida
de gorila cabal y extemporáneo.

Con más pena que gloria se va Alberto,
dejando de regalo varios muertos.




A UNA FURIA INDECENTE Y SUS RECETAS

Ya se sabe, fue dicho, no hace falta:
este cáncer parlante no descansa
regodeada en su salsa, como palta
rechoncha de mentiras y de transas.

Se conoce, resulta redundante
abonar con palabras las falacias
de este infame reptil gesticulante,
detestable piñata de desgracias.

Pero ocurre que siempre se supera
en su gesta incesante de buñuelos,
de bolazos, denuncias y zonceras
que dedica profética a los lelos.

“Hay remedio”, hoy nos dice, “la Argentina
sanará con la pródiga propina!”



Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…

domingo, 1 de julio de 2018

PABLO ISI La Patria es el Otro



SEÑORA DESPEDIDA DE TÉLAM QUE NO ES K Y QUE NUNCA HIZO PARO:

Lamento conocerla en una circunstancia tan angustiante para Usted. También lo es, y mucho, para nosotros, los Peronistas, los que siempre hacemos Paro porque aprendimos a defender nuestros derechos, y cuando digo nuestros, la incluyo.

Usted ahora está de nuestro lado. No porque usted lo haya elegido, ni siquiera porque usted lo desee ni lo autorice; usted está de nuestro lado por decisión nuestra, porque nuestro lado es el de los trabajadores, pero mucho más aún el de los que sufren las injusticias de un modelo que nos excluye; como la excluye a usted, pero como viene excluyendo desde mucho antes a muchos otros y muchas otras.

Para nosotros usted siempre fue una compañera. 

Así entendemos nosotros que funciona esto: sólo una clase de argentinos y argentinas, la de los que trabajan.

Sabemos que nosotros no lo éramos para usted, y me atrevo a decir que no lo somos ni siquiera en estas circunstancias en las que nuestra identidad y nuestra tendencia a defender derechos nos ponen del lado de los despedidos razonables, de los que algo habremos hecho para que un Lombardi, una Vidal o un Macri, nos digan que ya no tenemos derecho a trabajar dignamente, que ya no tenemos derecho a darles de comer a nuestros hijos ni a comer nosotros tampoco.

Nosotros creemos firmemente, mire lo que le digo, que La Patria es el Otro. Por eso, cuando defendemos la Patria, defendemos los derechos de quienes la habitan, la construyen a diario, la ejercen en toda su plenitud, incluyo el de aquellos que renuncian a ellos.

Durante nuestra vida nos encontramos con múltiples dedos que nos señalaban. Algunos y algunas no tuvieron la suerte de vivir en estos tiempos, y esos dedos terminaron siendo condenas, celdas, salas de torturas, vuelos de la muerte, fusilamientos, desapariciones.

En nuestro caso, la vida quiso que apenas fueran persecuciones, acusaciones, censura, difamaciones, y también despidos, créame.

Pero al fin y al cabo, los dedos eran los mismos, y decían lo mismo: algo habrán hecho.

Eso mismo que dice usted ahora para demostrar la injusticia de un despido a quien nunca peleó por sus derechos, a quien nunca se preocupó por la suerte de los otros, a quien nunca le importó nada más que su ombligo, su recibo de sueldo, su lugar en la mesa.

Aprendimos a ser tolerantes con el asco, con la bronca que muchas veces sentimos hacia ese egoísmo incomprensible de quien comparte la condición de trabajador o trabajadora pero reniega de ella, la esconde, la disimula porque en el fondo la avergüenza, porque quisiera estar del otro lado de un mostrador que divide aguas.

Por ese aprendizaje, por esa comprensión, esa especie de piedad con la que miramos a gente que reniega de su clase, es que hoy nos duele su llanto. No nos duele por simpatía por usted, no se crea. Nos duele porque en usted vemos no sólo las consecuencias de la ofensiva del enemigo, sino también las batallas que nos vienen ganando, cuando hacen creer a uno de los nuestros, a un trabajador, a una trabajadora, que defender sus derechos la hace culpable, merecedora del castigo, la represalia, la carga de sobrellevar una vida en la que el derecho a trabajador le es, nos es, negado.

Esa es nuestra tristeza, señora despedida de Télam que nunca hizo paro y que nunca fue K; que usted primero fue víctima de un enemigo que le hizo creer que usted es de otra clase. 

          Ese es nuestro dolor porque esas son las batallas que han hecho que millones de trabajadores hayan votado a este energúmeno, a este gobierno de patrones, de siervos de la oligarquía, COMO USTED LO HA HECHO. Eligiendo a sus verdugos pensando que Usted nunca iba a estar entre las víctimas.

¿Sabe qué nos diferencia? A nosotros nos duele su despido y lucharemos contra eso.

A usted no le hubiera dolido el nuestro, y tampoco le hubiera movido un pelo.

ESA ES LA GRIETA.



RIARDO ARRIAGADA Perón sigue resultando imprescindible para entender el desde dónde y el hacia dónde ir




ADONDE ESTÉ

          Durante mucho tiempo, la Fusiladora y su cría militar o “democrática” especularon con la muerte del General Perón y tal vez para aquella gente haya sido el hecho más deseado a lo largo de aquellos dieciocho años de exilio. Alguna vez, incluso, los compañeros hicieron circular radiografías falsas en las que el hombre aparecía próximo a morir y mientras un informe ultra secreto iba de acá para allá entre funcionarios de Inteligencia, el viejo patán reía a carcajadas en Puerta de Hierro. Nuestro General nos ha legado fantásticas muestras de ese humor campero, inteligente, socarrón, absolutamente argentino, pero un día pasó que se murió de verdad y la historia del país se congeló y las multitudes salieron a la calle a expresar su dolor: lo mentado imposible pasaba delante del llanto y el estupor popular - en una cureña – mientras, al mismo tiempo, en sus madrigueras, continuaban sumando personal y logística quienes convertirían la violencia por venir en un paisaje alucinatorio. Pero el Jefe ya estaba más allá de eso. Es sabido: al volver del exilio hizo un último esfuerzo (que le habían señalado como muy peligroso para su salud) y partía sin poder ordenar tantas fuerzas contrapuestas mientras el Departamento de Estado se restregaba las manos, la Sociedad Rural brindaba y Gelbard –junto al proyecto de independencia económica y sustitución de importaciones– organizaba su partida del Ministerio acomodando papeles. Pocas muertes han expresado tan claramente un fin de época. Y ninguna fue así de lamentada por los humildes de la Patria. 

          Sus mejores seguidores (Néstor y Cristina) no lo trataron personalmente e incluso formaron parte de aquella juventud que se animó a interlocutarlo con sentido crítico.  Hoy aparecen en las banderas ellos dos, el General y Evita. 

          Es que, a cuarenta y cuatro años de su partida, Perón sigue resultando imprescindible para entender el desde dónde y el hacia dónde ir, entre otras cosas porque su nombre permanece como paradigma de dignificación e inclusión de los trabajadores, tan necesario como entonces y tan necesario como los que convirtieron su nombre en contraseña, pertenencia y orden de combate. 

          Gracias, entonces, General.
          Adonde esté.


sábado, 30 de junio de 2018

GUILLERMO SAAVEDRA Estos días miserables


Foto de Oscar Taffetani, periodista despedido de Télam

EL HUERTO PROPIO Y EL BIEN COMÚN

Estos días miserables, repletos de injusticias, atropellos y avasallamientos, parecen no dejar espacio para que cada cual trabaje su huerta íntima, haga las paces con sus demonios, teja el sueño capaz de zurcir aquello que la vida rasga en cada uno cada día. Tal vez la más triste manifestación de nuestra derrota actual sea precisamente el sentirnos compelidos a renunciar a la intimidad, a darnos vuelta como un guante hacia una exterioridad urgente y muchas veces trastabillada en la confusión, el desasosiego y el resentimiento, y por eso mismo imprecisa y un poco desesperada. Queremos salirnos de nosotros mismos y enhebrarnos en una respuesta colectiva, una sintaxis común que logre formular esa oración compleja y necesaria para detener la agonía de estos tiempos atroces. Pero los liderazgos y la unidad imprescindibles se hacen desear, tal vez porque la hora reclama una estatura y una lucidez que nadie hasta ahora ha sabido tener. Y esa frustración nos lleva con excesiva frecuencia a erigirnos en jueces de los demás porque gritan un gol de Messi, celebran un triunfo personal, o sencillamente necesitan poner momentáneamente entre paréntesis el horror del presente común para preparar una sopa, escribir un poema, levantar una pared, lavar una camisa, cantar una canción, amarse con alguien, o dormir una siesta. Y de ese modo olvidamos que lo primero que deberíamos conseguir es ser mejores para nosotros mismos. No como una reivindicación del individualismo sino como una reconciliación con lo mejor de cada uno. Quizás así logremos que ese gol, ese triunfo, esa sopa, ese poema, esa pared, esa camisa, esa canción, ese amor, o esa siesta nos den la convicción que nos ayude a no resignarnos, a continuar amasando una resistencia incondicional, paciente pero firme, y solidaria con tanta humanidad cesanteada, abusada, excluida, engañada, enferma y silenciada por este gobierno de gente malparida.


MILAGRO QUE SE CRECE Y SE HACE SALA

Les jode que sea negra y sus ovarios
tengan la dignidad que a ellos les falta;
les duele que sea india y los exalta
que le haga frente a un juez o a un comisario;

los pierde que ella sola haya creado
trabajo y bienestar para los pobres;
los mata el solo pronunciar su nombre,
le temen a su ejemplo sublevado.

Le inventan quince causas por semana,
la quieren ver con la cabeza gacha.
Pero a ella no la corren con bombachas
ni todas las miserias de estos ranas.

Desde hace ya dos años y seis meses,
cuanto más la denigran, más se crece.


A UN CANALLA ORGULLOSO CON SU FRULA

Fue progre brevemente esta monada,
lo que dura un eructo en un tornado:
una Franja Morada fue morada
transitoria de su orto enharinado.

Enseguida aprendió a juntar billetes
en Alianzas espurias. El turismo
fue su curro inicial. Pero el juanete
se impacienta jalando siempre el mismo

papelito y ahora es consumado
vaciador de organismos oficiales.
En su jeta de jabalí merqueado

se reflejan sus vicios y sus males:
hoy se ríe de haber desempleado
a trescientos y pico de estatales.


A UN CAFIOLO EN SU ELOGIO DEL TRABAJO

Con su cara de culo sempiterna,
este fiolo de cuna y vacaciones
permanentes, experto en defunciones
de empresas y el país que desgobierna,

hoy posó ante la cámara. Desnudo
de ideas propias o ajenas –nada nuevo–
espetó, con su voz de pelotudo
entrenada en decenios de hacer huevo,

que en la Casa Rosada “se” trabaja.
Fugazmente habitado por lo cierto,
admitió lo sabido este mamerto:
otros yugan allí, él se hace pajas.

Su gesto y ese “se”, todo concuerda:
lo dijo con su cara de oler mierda.



Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…

jueves, 28 de junio de 2018

FERNANDO DELGADO Los días de frío no debiera morir nadie




LOS DÍAS DE FRÍO

Los días de frío
no debiera morir nadie
solidariamente lo digo
por el muerto y por los deudos.
Los días de frío
son para comer lentejas con chorizo
abrazarse con una mujer
con un amigo con un perro
sentarse bajo el sol
dejarse llevar por el camino de las hormigas
(ellas, parecen barquitos con velas gigantes
solidariamente lo hacen
porque nunca se dan por vencidas).
Los días de frío
no debiera morir nadie
habría que hacer un trencito
agarrarse de las ganas
y subir y bajar de los sueños
cuantas veces sea necesario,
hasta encontrarnos.
Los días de frío
habría que decir hasta pronto
solidariamente abrigarse
ante el desamparo la desigualdad,
contra los de siempre.
Los días de frío no debiera morir nadie.

Junio, 2018

26/06/18
JUAN CARR Y AUMENTO DE INDIGENCIA: “Ya hubo 5 muertos por hipotermia” (y recién empieza lo más duro). “Falta un acuerdo, no hacen falta grandes inversiones económicas. Comida nos sobra”. (...) “Empezó a haber una demanda de comida porque es un momento complicado. De comedores comunitarios recibimos más llamados. Hay más necesidades”. “Se produjeron cinco fallecimientos por frío en Argentina en las últimas semanas. Todos estaban en situación de calle”. (En diálogo con FM La Patriada)

miércoles, 20 de junio de 2018

GUILLERMO SAAVEDRA La luz al final del túnel

LA NACIÓN 2 de diciembre de 2015. Foto: Ricardo Pristupluk
Mauricio Macri presentó a todo su gabinete en el Jardín Botánico: "Es el mejor equipo en 50 años"



“ES UN EQUIPO DE GENTE VALIOSA, DE ARGENTINOS 
COMPROMETIDOS Y CON TRAYECTORIA. ES BUENA GENTE” 
(MMLPQTP)



A UN EXCREMENTO OSCURO CON MICRÓFONO

Frustrado por no entrar al Buenos Aires
y fracasar en toga leguleya,
este cateto es una zarigüeya
cacareando en los medios al desgaire.

Trepidó en la Ucedé, fue buey corneta
del sebáceo y radial González Oro;
masculló con Hadad, se hizo trompeta
solista repitiendo como un loro

que el crimen es el Otro, siempre y cuando
el Otro sea de izquierda o kirchnerista.
Afianza su afición regurgitando
en radios y en canales entreguistas.

Tumor sin extirpar del periodismo,
Ed Feinmann es un flan con botulismo.


EL COSO NOS EXPLICA: “¡PASAN COSAS!”

De golpe… todo es raro… tipo… coso:
veníamos muy bien, pero estos días
están pasando cosas... el mocoso
del dólar descosido. Ni mi tía

me explica por qué sufro tanto acoso.
Ya casi no desculo si es un caso
de gente que me acusa porque acaso
me caso con el Fondo aunque es costoso.

¡Que cacen los cosacos con casacas
y cascos a los locos que protestan
por cosas que ahora trae la resaca!
¡Veníamos tan bien, era una fiesta!

Soy Macri... el responsable de estas cosas
que están pasando... Tipo… no sé... cosas...

(e così via...)


A UN CAGADOR SUFRIENDO UNA DIARREA

Vean al torpe canalla en un video,
corriendo como rata por las vías
en procura de un baño, porque el reo
no retiene ni un pedo en estos días.

No se sabe si fue por Aranguren,
Sturzenegger o Paco Cabrera
–no hay un solo integrante que le dure
en su equipo de bestias camorreras–,

pero el caso es que el dólar se dispara,
su imagen ya se arrastra por el suelo,
en el Fondo, Lagarde está muy rara…
¡y en vez de brotes verdes, hay pañuelos!

Un día de justicia se aproxima:
el peor cagador se caga encima.


A UN PIRATA QUE VUELVE A SU ESCRITORIO

En medio de su pecho hay una concha:
no sexo femenino sino emblema
de la empresa que, con serena flema,
dirige desde siempre haciendo roncha.

Orgulloso piloto de clausuras
por miles de infracciones y tramoyas
–guiadas por la gula y por la usura
y no por no poder parar la olla–,

sufrió un gran cachetazo en 2005
y nunca perdonó tal agasajo:
se vengó del boicot con gran ahínco
zampando tarifazos a destajo.

Fue un recreo pasar por el gobierno
para este cuis con concha del infierno.


A UN TAHÚR CON CARA DE CANCHERO

Contra “los putos K”, llegó Caputo,
otra termita hambrienta y sobradora
macerada en el Newman, un canuto
capaz de reinventar la aspiradora.

Eviscerada escoria subhumana,
la levanta con pala y nos empala
desde cargos diversos. Ni su hermana
se salva si este pícaro se embala.

Atleta del off shore, rey sin corona,
del curro impune halló la panacea:
tira el centro que él mismo cabecea,
total... ¡Laurita Alonso lo perdona!

Llegó ahora al Central a hacer estragos,
diciendo: “¡Giles, otra vez los cago!”.


UNA BESTIA ORGULLOSA SE CONFIESA

No me pidan que piense, yo carezco
de toda intelección, soy un vacío
sin límites, ni freno. Yo padezco
de incomprensión dolosa. Hay un frío

tan profundo y perfecto en mi cerebro
que ni una salamandra lo calienta.
De vez en cuando intento y solo enhebro
alguna frase flaca y purulenta.

Para pensar está Durán el Barba.
Él me dice: “No pienses, Gabrielita.
No digas nada que, si alguno escarba,
descubrirá que sos de baquelita”.

Todos fuimos, de chicos, embriones.
Yo sigo siendo un feto con calzones.


A UN CAMALEÓN TELÚRICO Y SU CHANGO

Un camaleón telúrico y anémico
–su sangre alberga un solo Leucocito–,
actúa como un tero polisémico:
allá pone sus huevos y aquí el grito.

Fue rojo cuando serlo era tendencia,
guerrillas cultivó ya trasnochadas,
y luego celebró con diligencia
del Turco, las innúmeras trastadas.

Se colocó la Alianza unos minutos,
se divorció. Probó ser kirchnerista.
No le cupo la dieta en absoluto,
volvió a mutar en laucha cambiemita.

Es tero, es camaleón, es un sapito
saltando entre rastrojos con changuito.


A UN CANALLA QUE VIVE EN LA INTEMPERIE

El infame Dujovne Nicolás,
conocido desde hace muchos años
por su empeño en mandarnos a los caños,
cada día se esmera un poco más.

Se cebó picoteando en bancos varios
al calor de la ingesta menemista.
Fue asesor, consultor, contrabandista,
no es cv lo que ostenta, es un prontuario.

Consagrado a dejarnos sin un mango
convirtiendo en casino el país entero,
mientras manda su guita al extranjero,
él se arrastra ante el Fondo y en el fango.

Sin embargo, esta rata tiene frío:
hoy se supo que vive en un baldío.


PREGUNTAS A GLOBERTOS REINCIDENTES

Volvieron los del Fondo. Los llamaron
ustedes con su lógica globerta.
Durante doce años se quejaron
y ahora callan, más mudos que una puerta.

¿Esperan que el gurú de la alegría
les vuelva a inflar los globos con basura?
¿Insisten en comprar ese tranvía,
persisten en pensar contra natura? 

¿Qué harán el día en que este circo explote
y se los lleve puestos como a todos?
¿Van a correr ansiosos a los botes
empujando a los pobres con los codos?

¿Son garcas o tarados? Ambas cosas:
fascismo que supura y no reposa.


YA ESTAMOS EN EL FONDO, NUEVAMENTE

Ya estamos en el Fondo. No hay viveza
que quepa descubrir, es evidente:
nos dejarán en bolas nuevamente,
con más desolación y más pobreza.

Y el dólar que no para, y nuestra gente
cagándose de hambre, muerta en vida,
sin médicos, sin techo y sin comida;
y estas lacras triunfantes, sonrientes…

¿Dónde están, me pregunto, dirigentes
capaces de hacer frente a este aguacero?
¿Actuarán, cegetistas complacientes,
congresales y líderes rosqueros?

Que crezca desde el pie la resistencia,
con hechos, con palabras, con conciencia.


A UN PALURDO BOQUEANDO EN LA CORNISA
(¡Feliz día del periodista!)

Cuando expele su voz, se hace evidente:
es un débil mental calafateado
por la técnica estéril de un mercado
que transforma lo estúpido en vehemente.

Quiso ser periodista. No ha podido,
se quedó alcahueteando en la cornisa.
Desde allí trapichea longanizas
con su cara de culo mal zurcido.

Se dedica a pinchar conversaciones
telefónicas, íntimas, ajenas.
No le pidan que exponga reflexiones,
su cerebro es un páramo de arena.

Ni siquiera una pauta lo ennoblece:
se la paga Cambiemos y con creces.


A UN GORILA DE PIEDRA ENCANECIDA

Un compadrito espeso desempeña,
en esta banda rancia y cadenera,
el triste rol de lubricar zonceras
y suavizar el fuego echando leña.

No se sabe si es títere o maneja
los hilos del ingrávido Maurizio.
En todo caso ofende su artificio
de estar mojando siempre alguna oreja.

Impúdica es su facha cenicienta,
Anónima, su estirpe y su calaña:
allí donde hay un charco está su caña
pescando en aguas siempre fraudulentas.

Hoy la Peña la tuvo de mañana:
le encajaron olímpica banana.


A UN TURBIO INTERVENTOR DESAFORADO

Calcúlese la mierda que hay en “Triaca”
si “Aca” es en el norte igual a “Mierda”.
De un padre deleznable es la resaca,
no hay curro ni tajada que él se pierda.

Coherente en su diabólico legajo,
del Turco impronunciable fue soldado,
diezmó como PROficuo diputado
y funge de Ministro de Trabajo.

Campeón de intervenciones maniqueas,
dispone de su tropa a los insultos,
trafica, aprieta, humilla y nepotea
llevándose un vueltito en el tumulto.

No hay caja que él no vea como ubre:
mañana ordeñará la de insalubres.


EL MEJOR EQUIPO DE LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS
"Allí estaban Rogelio Frigerio (designado en Interior), Patricia Bullrich (Seguridad), Jorge Lemus (Salud), Julio Martínez (Defensa), Germán Garavano (Justicia), Carolina Stanley (Desarrollo Social), Sergio Bergman (Medio Ambiente), Ricardo Buryaile (Agricultura), Pablo Avelluto (Cultura), Esteban Bullrich (Educación), Francisco Cabrera (Desarrollo Productivo), Susana Malcorra (Cancillería), Oscar Aguad (Telecomunicaciones), Jorge Triaca (Trabajo), Andrés Ibarra (Modernización), Juan Aranguren (Energía) y Alfonso Prat-Gay (Hacienda). Por estar de viaje, faltó a la foto Lino Barañao (Ciencia y Tecnología). Tampoco asistieron los designados en organismos descentralizados, pero dieron el presente Fernando de Andreis (Secretario de Gobierno), José Cano (Plan Belgrano) y los dos asesores de Peña en el gabinete: Gustavo Lopetegui y Mario Quintana".

Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…