jueves, 11 de julio de 2019

GUILLERMO SAAVEDRA Cuando se vaya el invierno




MUGROSO COMODÍN DEL MILICAJE

Sórdido facho envuelto en radicheta
que impávido al perder un submarino,
dejando en vilo a cientos de argentinos,
se fue a jugar un pleno a la ruleta.

Alegre represor de cordobeses,
amigo del torturador Menéndez,
maestro de la estafa allá en Corrientes,
acá no pierde el tiempo en boludeces.

No le bastó hacer desfilar a Rico
y la jangada entera de golpistas:
fungiendo de tucán revisionista,
¡dijo que el de Aldo fue episodio chico!

No será Rico, Aguad, ni será escaso
el choto que arderá en tu culo raso.


CHAMUYO DE UN CIPAYO EN FALSA ESCUADRA

Un mascarón de proa de inodoro,
loza fatal mascando mal su mierda,
derramó hoy, en Tucumán, su lerda
y absurda cantilena como un loro:

duranbarbeada ristra de memeces
buscando unir la gesta independiente
al cipayismo obsceno y obsecuente
de abrirse bien de gambas y con creces.

Palabras como aviesas ensaimadas
pensadas para el pánfilo globerto
que duerme con los ojos bien abiertos,
hundiéndonos a todos en la nada.

Prepará bien tu ojete para octubre:
te vamos a empomar hasta las ubres.


CHOLGUITA DEFECANDO PUS EN TWITTER

A costa de su cara de toronja
clavada en el upite de una monja,
este sorullo envuelto en una esponja
defeca en twitter sordidez en lonjas.

De inválida PROsapia este entenado
mediocre como un pijo desganado,
más gris que el cielo gris en día nublado,
supura su idiotez con desenfado.

Ayer quiso gastar mierdosamente
al bueno de Juan Carr que arropa a gente.
Parece que esta cholga se resiente
cuando alguien se comporta dignamente.

Su culo de mandril fuera de talle
perforarán mil pijas de la calle.


CIELITO DE INVIERNO II

Cielito, cielo que sí,
cielito de un triste invierno,
con los pobres en la calle
y la mierda en el gobierno.

Cielito, cielo que sí,
cielito de Zacaríaz,
muriéndose sin remedio
en la noche oscura y fría.

Cielito, cielo y más cielo,
cielito de las escuelas
con ratas y gas cortado
sin que a estos turros les duela.

Cielito, cielo argentino,
cielo con sol eclipsado
por una runfla de garcas
que oscurece al más pintado.

Cielito, cielo y más cielo,
cielo gris y funerario.
Las armas que ellos confiscan
se las robó un funcionario.

Cielito, cielo con rejas,
cielazo de nuestros presos,
la Milagro y tantos otros
sin el debido proceso.

Cielito, cielo dolido,
cielito del entreguismo
de un Gato capón y lelo
que nos arroja al abismo.

Cielito, cielo que vamos
a dar vuelta esta tortilla.
Cuando se vaya el invierno,
terminarán de rodillas.


AL MALTHUSIANO ROBO-MI-PASTEL

Mierda sojera, Robo-mi-pastel,
chancro transgénico en su carrusel
gira esputando su saraza infiel
mientras los pobres cuelgan de un pincel.

Lavando guita el cheto de papel
y haciendo mierda el campo sin cuartel,
con su voz facha a lo Miguel del Sel
su ideología turra como él

nos comunica en frases a granel,
usando el verbo más siniestro y cruel:
“Es un placer ver DESAPARECER
a tantas pymes de poco cartel”.

Tu culo roto, Robo-mi-pastel,
a la negrada servirá de hotel.


CIPAYA ENTREGA EL CULO EN LA EMBAJADA

Sorete ensanguchado entre banderas,
más cerca del Tío Sam que de Belgrano,
la Pato, de cowboy, sin vaso en mano,
brindó su dependencia pedorrera.

Extática, posó para la foto
junto a un embajador del craso imperio
y en plena profusión del climaterio
casi se preña de cuidarle el choto.

Eufórica y telúrica a su modo
–su patria queda al norte de Tijuana–,
con cara de tragarse una banana,
Patito derrapó empinando el codo.

Horadarán tu almeja represora
mil chongos con mil táser, vieja lora.


LA FAMILIA FERNÁNDEZ

Juntitos, juntitos, juntitos...
Cristina con Alberto,
cuatro sapos y a ganarles la elección.

Juntitos, juntitos, juntitos,
unidos descubrimos lo hermoso
que es vivir de una ilusión.

De vice, Cris es fija,
Alberto es un primor,
la gente está dichosa
y el Gato, bien capón.


CIELITO PATRIÓTICO

Cielito, cielo que sí,
cielito del nuevo invierno,
de anocheceres tempranos
pa’ no ver a este gobierno.

Cielito, cielo que sí,
cielito del pobrerío
que en la calle se acurruca
descoyuntado de frío.

Cielito, cielo que sí,
cielito de allá en La Plata:
mientras hay miles sin luz,
lo condecoran a Batman.

Cielito, cielo que sí,
cielito del sin laburo
al que esta runfla de garcas
le descompuso el futuro.

Cielito, cielo que sí,
cielito del juez Padilla,
que no afloja un solo tranco
aunque le saquen la silla.

Cielito, cielo que sí,
cielito de una esperanza:
unidad para ganarles
y dar vuelta la balanza.

Cielito, cielo que sí,
cielito del nuevo invierno:
en el baño y sin estufa,
me cago en este gobierno.


UN MÍNIMO ALFAJOR NEGACIONISTA

Funesta nimiedad desdiputada,
oscura flema mal alfajorada,
campeón antipiquetes de avanzada
y por lo tanto unido a la manada

de garcas con las bolas disecadas
y chetas con la argolla suturada
que cortan el país en rebanadas
acaba de lanzar una putada:

que basta de esa cifra calculada
por zurdos y viejitas alocadas
de treinta mil personas secuestradas
violadas, torturadas y matadas.

Lopérfida garlopa envenenada:
las Madres con tu culo harán frazadas.


SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR REVISITADO
(Una contribución al suicidio de un cambiemita bonsai)

Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ningún Pinedo.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el suicidio, o es que están en pedo?

La piedra desnuda de tanta tristeza
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa un samaritano?
¿No hay algún peroncho lleno de ilusiones?

¿Ninguno desea ver cómo se tira
este irrelevante enano de jardín?
¿En la piedra blanca ver cómo delira,
y desde lo alto lanzarse por fin?

Si no le abren paso, cuando les ganemos,
no será posible ver hecho un tereso
a este minigarca miembro de Cambiemos...

¡Setenta balcones y ningún Pinedo!


UN CHETIGATO MEA EN LA BANDERA

Un calamar sin tinta, chetigato,
en medio de la nada y con Bandera
llorando confinada en la fiambrera,
frustró campaña con su culo chato.

La falta de laburo, el descalabro
del ispa en cuatro años de choreo,
para este petit-suisse del mercadeo,
es obra de Moyano el Gran Macabro.

Con la Patito Taser y la ausencia
de toda simpatía rosarina,
este trozo de mierda peregrina
graznó inmoral que “vamos a conciencia”.

Perforará tu culo de marrano
la pija vengadora de Belgrano.


LA CHETIOSCURIDAD QUE NOS REGALAN

Mientras en cada pago los sacuden
con enemas de votos muy peronchos,
guardándose el cuchillo bajo el poncho,
los cambiemitas reptan y percuden.

Pichoto ya decora suvenires
que el turbio ecuatoriano mercadea
y que la truchiprensa trapichea
para un electorado de faquires.

En medio de estas y otras operetas,
un apagón letal detiene el ispa
y un Lopetegui lívido y sin chispa
sale a gorjear sarazas en chancletas.

Saldaremos con gas toda esta estafa:
en cada cheticulo una garrafa.


RESPONDO A UN BUEN AMIGO Y AGRADEZCO

Un soneto me manda a hacer Olaso
y con ganas empiezo este cuarteto:
sin pretender ser Lope, no es aprieto
embutir a medida mis fracasos.

Ya mandé cuatro versos bien dudosos
y otros cuatro liquido agradecido
a todos los amigos tan queridos
que mandaron saludos afectuosos,

haciéndome un lugar entre los muchos
y buenos escritores de estos pagos
(si bien hay Andahazis y otros truchos,

también los hay excelsos y hasta magos).
Me quedan solamente dos cartuchos:
díganme si hay catorce o yo divago.

Estrambote:
¡Qué soneto educado, cuántos rulos!
Por una vez no rompí ningún culo.


GARUFA REVISITADO
(A propósito de un turro calafateado de candidato a vice)

De todos los soretes, sos el más mierda
y te llaman Pichoto por lo traidor.
Tenés menos votantes que la ultraizquierda
y la lealtad en ayunas como Vandor.

Armaste en Río Negro un lindo curro
y usaste el kirchnerismo de trampolín.
Después del 2015, como buen turro,
jugaste pa’ Cambiemos de comodín.

Pichoto, pucha que sos bien jodido…
Pichoto, vos sos un caso perdido.
Tu vieja... dice que sos un bandido
porque supo que a Mauricio
le chupaste… el canuto en un zaguán.

Horneás en el Congreso roscas vienesas
y sos para los garcas un orinal;
sos capaz de cantarte La Marsellesa
mientras le das el orto al Capital.

En la magistratura seguís currando,
no hay nada que detenga tu vocación.
Y al entrar a tu casa tu culo blando
decís: “Soy un sorete sin parangón”.

Pichoto, etc....


METABOLISMO DE UNA PICHIMIERDA

Hagan tacto rectal al peronismo:
lo que queda en el guante es un Pichetto,
un pedazo de mierda oscuro y neto,
ajeno ya del todo al organismo.

Observen cómo el guante al ser lavado
entrega con alivio la excrecencia
que, libre ya del látex, se aquerencia
en el culo de un Gato constipado.

En su nuevo contexto, no lo pierdan:
entre tanto sorete vitalicio,
este elástico resto excrementicio
ya destaca en el podio de la mierda.

Sangrará su culito transformista
trincado por los votos peronistas.


UNA MASSA INDECISA Y VANIDOSA

Esa Massa que espesa no se deja
amasar en la mesa de Fernández
es un mazo insumiso, con dos grandes
y embalsamados huevos en bandeja.

Y es el peso tremendo de esas bolas
tristes, lerdas, tullidas, vanidosas
lo que explica su inmensa y tan odiosa
morosidad de mico con victrola.

Cual Lenin invertido avanza un paso
adelante y recula dos casillas,
orientando su escroto con sombrilla
en todas direcciones, por si acaso.

Igual te tragaremos, sapo Massa,
amansando tu culo de torcaza.



Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…

miércoles, 3 de julio de 2019

VÍCTOR “PAJARITO” CUELLO Acá murió de frío Sergio Zacarías



SITUACIÓN DE CALLE


1

un eclipse solar
se produce
cuando la luna
se interpone
entre el sol
y la tierra

para que una persona
muera de frío:

¿qué se interpone
entre tu corazón
y el prójimo?


2

ahí
en el exacto
lugar de las flores
donde ves el cartel
donde están las baldosas

vos y yo:

¿dónde?


3

seis personas murieron de frío

pero no mirés directamente
porque te jodés las retinas

seis personas muertas
y messi/ todavía/

no canta el himno

seis personas

por suerte
lo importante
se transmite por TV



miércoles, 26 de junio de 2019

LEÓN PEREDO Hay que tener ganas





hay que tener ganas de escribir un poema en medio de este caos,
pretender la antorcha fría de la palabra, subyugarla al
sentido de lo inmediato, saber austeramente de antemano que
el poema está condenado al olvido, hay que estar despierto y
dormido en una suerte de vigilia y de sueño, consagrarse al
nada meritorio insectario de la bulimia poética porque
en medio de este caos la palabra pan no se come, no
sabe a nada el pan de tres siglos ni el pan agorero del
que retorna al nido con el pretexto vacío del estómago concreto,
hay que tener ganas, me digo, de escribir un poema en
medio de este país que rima con pis y con des-gracia,
y sin embargo dar las gracias con el tono feliz del
que resucita en cada puerta la muerta voz de la palabra.



León Peredo (San Justo, Argentina, 1978. Reside en La Plata)

martes, 18 de junio de 2019

JULIÁN AXAT Del otro lado del mundo de este lado de mi amor




CUANDO LAS GASOLINERAS SEAN RUINAS ROMÁNTICAS

En el futuro volverán los escuálidos a sobarte las piernas
perros demócritos astronautas del Apolo XXI de Rugama sin sueños
cantineras espiritas acosadas por poetas malísimos provenientes
de nuevas galaxias que te traerán mi cabeza cortada para ser exhibida
sobre los hímenes de mármol intactos de una selva negra estremecida
en el planetario de seres del universo también exhibidos como yo
seré una puta que ama demasiado a una inteligencia artificial

En el futuro volverán a llamarte y en un aullido pronunciarás mi nombre
el que será captado por las antenas de generaciones posteriores
del otro lado del mundo de este lado de mi amor


LAPSUS POR EL ÚNICO MINISTERIO POSIBLE

Cuando todo estalle no habrá déficit ni riesgo
ni polen ni musgo en las alcantarillas de los alacranes grises
ellos con sus carpetas comenzarán de nuevo a inflar
el crédito del porvenir
para que vuelva a estallar tarde o temprano y así un campo de batalla
la pesada herencia de los cautos & ramplones
que mis nietos no sean la marea que se corrompa
reconociéndose en el espejo imagen de tentáculos que lleva la Historia

Parece normal que cuando todo estalle
el único Ministerio que quede sea
el de la Poesía


En Cuando las gasolineras sean ruinas románticas, Prueba de Galera, La Plata, 2019

15/06/19 Presentación en La Plata de Cuando las gasolineras sean ruinas románticas
Julián Axat, Néstor Mux, Eugenia Straccali y José María Pallaoro

Julián Axat (La Plata, Argentina, 1976)

miércoles, 29 de mayo de 2019

GUILLERMO SAAVEDRA Y de pronto, nos brotan Fernandeces

Imagen: Télam

RADICHAS ENTREGANDO EL CULO AL GATO

Esta tribu gazmoña y en pañales
de ancianidad diarreica y mentecata,
de bolas amansadas en horchata,
falsea un atributo: ¡Radicales!

Resaca muerta de un pasado honroso,
a fuerza de dar vueltas en la Historia,
sirvieron a milicos y a la escoria
de un derechismo turro y ominoso.

Después de haber quedado como flatos
del carnaval oscuro y cambiemita,
se juntan, se apostrofan, regurgitan…
y vuelven a entregarle el culo al Gato.

Brama el Peludo allá en su tumba abierta
y Alfonso les dedica un “¡Pijas muertas!”.


A UN NASOGARCA OLIENDO PERONISMO

Alcanza con calarte esa merluza
que en lugar de la jeta llevás, Gato;
no hay más que verte recular de olfato
con gesto de poronga rantifusa:

eso que estás oliendo es peronismo,
esa verdad porfiada y poderosa
donde brillan la máquina virtuosa
y el chorizo del pueblo. Un abismo

de mierda embalsamada de palomas
te impide comprender la papeleta;
y esa turra emponchando su cajeta
no alcanza a protegerte del aroma.

Logueados en tu culo con parrilla,
tendremos internet y habrá morcillas.


A UN VACIADOR SERIAL ENHARINADO

Fue progre brevemente esta monada,
lo que dura un eructo en un tornado:
una Franja Morada fue morada
transitoria de su orto enharinado.

Enseguida aprendió a juntar billetes
en Alianzas espurias. El turismo
fue su curro inicial. Pero el juanete
se impacienta jalando siempre el mismo

papelito y ahora es consumado
vaciador de organismos oficiales.
En su jeta de jabalí merqueado

se reflejan sus vicios y sus males:
hoy sonríe de haber desempleado
a trescientos y pico de estatales.

 
CELEBRACIÓN TELÚRICA Y FERNÁNDICA

Y de pronto, nos brotan Fernandeces
como una convicción, como unas ganas:
Fernándicas nos brillan las mañanas,
tardes y noches, Fernandosas, crecen.

De golpe hay luz con zeta de Fernández,
el corazón late Fernandizado,
porque descubre al Gato atragantado
al ver que ya se acercan y son grandes

las pijas populistas y Fernandas
a desfondar su culo con levita,
su estolidez de anchoa cambiemita,
su palidez de pija muerta y blanda.

Qué hermoso que es cantarle a este sorete:
“¡Fernández y Fernández te la meten!”.

 
UN PELOTUDO ASIMILANDO UN GOLPE

Un chetiforro soba su neurona
para intentar asimilar el punto:
no entiende qué carajo es este asunto
de la Yegua y su fórmula campeona.

Más boludo, si cabe, que otros días,
como una flema presa de su gola,
empiezan a temblarle mal sus bolas
de nutria con afán de oligarquía.

“¡Nadie me dijo que tenía un hermano!
¿O acaso se presenta desdoblada
en presidenta y vice? ¡Qué cagada!”.
gime el Gato capón entre gusanos.

Su culo de termita ya lo siente:
Cristina se la pone hasta los dientes.

 
UNA YEGUA PASTANDO EN CAMPO AJENO

En el aguantadero de los garcas,
donde el olor a bosta de Anchorena
galguea ruinoso como un alma en pena
y tanto chichi se sintió jerarca,

en medio de la lluvia llegó Ella.
No vino con la espada que esperaban
los chetos y globertos pajas bravas:
habló sin furia y se incendió Pompeya.

Un contrato social pidió, brillante,
se cargó las tormentas y otras mañas.
Hablando de su libro hizo campaña
y afuera el pobreraje hacía el aguante.

En veintidós minutos, sin libreto,
Sinceramente, se garchó a los chetos.


CUESTA ABAJO REVISITADO

(Confesiones de un afásico presidencial.
Se sugiere imaginarlo en la voz incomparable del Mudo)

Si arrastré por este mundo
la vergüenza de ser forro,
despreciado por papá.
En la punta de la lengua
cuántas veces, enroscada,
una palabra taimada
fui incapaz de pronunciar...
Si crucé por los caminos
como un paria que el destino
se empeñó en desprestigiar;
si soy nabo, si soy cheto,
sólo quiero que hoy comprendan
lo difícil que resulta
para mí tratar de hablar.

Era, para mí, una cosa fiera,
cual si la Yegua volviera,
mi discurso de asunción.
Sabía que en mi boca no cabía
todo lo que me escribía
el gordito de Ecuador.
Ahora, cuesta abajo en mi rodada,
con la lengua acalambrada
ya no puedo ni versear.
Sueño con poder quedarme mudo
y haciéndome el pelotudo
veranear en Panamá.

Por lograr la presidencia,
tuve que fingir que hablaba
quedando como un huevón,
pero yo no comprendía
que, cada vez que fingía,
en cada frase dejaba
una enorme confusión.
Ahora, triste, en la pendiente,
solitario y ya vencido
yo me quiero confesar:
cuando parecía que hablaba
era otro el que parlaba
por el puto teleprompter
que ahora no funciona más.

Era, para mí, una cosa fiera,
cual si la Yegua volviera…
(etc.)

 
EL PEQUEÑO BIZNIKE MANDÓ FRUTA

Entre los pelotudos con diploma,
hay un boludo al cubo con hombreras,
pinta de chancho rengo con paperas,
cara de teta gris, de choto en coma;

fruto de un polvo mustio y con premura
de un chichi de Clarín de bolas frías
que la va de escribir filosofía
pero apenas supura mierda pura.

“El libro de Cristina vende mucho
porque ella les pidió a los intendentes,
esa banda peroncha y delincuente,
que lo compren de a miles”, dijo el trucho.

Trepanarán tu ojete de sofista
garompas de intendentes peronistas.


BUENOS DESEOS PARA BONADÍO

No aplaudimos tu cáncer, Bonadío.
No somos ni seremos el espejo
de esos turros con culo de cangrejo
vivando el cáncer de Eva en el baldío

de sus desarreglados corazones,
en la intemperie gris de sus cabezas.
Que pronto recuperes la entereza,
que la salud te vuelva de a montones,

que estés consciente, lúcido, sin mengua
de tus pocas virtudes de persona,
que tu carne resista la intentona
de la muerte pudriéndote la lengua.

Te queremos bien sano, mosca hervida,
para mandarte en cana de por vida.


Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…

lunes, 13 de mayo de 2019

ROLADO REVAGLIATTI Mono del pasado que vuelve




GATICA «EL MONO»
(de Leonardo Favio)


¡Forros, forros!
para la calavera del monito
colándose entre las tetas de la nueva
¡y a mí se me respeta, Babilonia!

Ruge en la leonera la Argentina de parranda
estábamos para ganar en donde fuera
tengo razón ¿o no?
y dedico a mi perro este triunfo

Mono del pasado que vuelve
versus
tigre puntano del presente que se va

Audiencia para hablar conmigo
¡las pelotas!
calientita la noche cagada por mi culpa.


UNA GIORNATA PARTICOLARE
(“UN DÍA MUY PARTICULAR” de Ettore Scola)

Torrenciales eyaculadores del fascio se pavonean concitando
los múltiples orgasmos de las multíparas multiparidoras
unipartidarias multitudes

Una jornada muy histórica
la del ser ¿qué humano?

Y los tres verdaderos mosqueteros
leyeron en voz alta la clásica
novela de una sola mujer.


EINE LIEBE IN DEUTSCHLAND
(“UN AMOR EN ALEMANIA” de Andrzej Wajda)

De ese testigo
en su chupetín
la esvástica

Privilegiado
él condena

La esvástica
de ese testigo
privilegiado
refulge
y condena

en su propio
chupetín.


THE GREAT DICTATOR
(“EL GRAN DICTADOR de Charles Chaplin”)

La bala defectuosa
la estéril bala cómica del excitado cañón

y la niebla nos mezcla

Encendidos los discursos
tú eliges, pueblo de Tomania

al Fallido Pescador arrestado en la laguna

o al Gran Barbero.


Rolando Revagliatti (Buenos Aires, 1945)

miércoles, 8 de mayo de 2019

VICENTE ZITO LEMA Como un inolvidable, feroz y dulce deseo





La mano con la que Darío Santillán paró la muerte,
la mano gigante de Darío, la mano sin tiempo y sin
fronteras de Darío, que a partir de ese momento
se alzó en los paredones, en las pancartas y afiches,
en los fondos y en los frentes, sobre cualquier género
o papel, en todo espacio, en lo material que nos cubre
y en el espíritu que nos desnuda; aún en el agua y en
los sueños, esa mano más alta que las montañas del
Oriente, más aullante que el aullido que estremece
la luna, más eterna que la misma eternidad, esa mano
para proteger a Maximiliano Kosteki, el joven
piquetero, el joven artista que moría junto a él, el joven
y viejo Darío Santillán, que a los 20 años se hizo cargo
del dolor del mundo.
De la rebeldía del mundo.
Acaso para que el mundo y nuestras vidas
no murieran del todo.
O, mejor dicho,
para resucitarnos.
La mano de Darío más bella que nunca.
Porque ahora esa mano era de todos.
Como un inolvidable, feroz y dulce deseo.


Vicente Zito Lema (Buenos Aires, 1939). Poeta.