lunes, 29 de diciembre de 2014

Julián Axat, Miguel Ángel Bustos fue hallado en una fosa del cementerio de Avellaneda


EL EQUIPO FORENSE DE LA POESÍA

Miguel Ángel Bustos fue hallado en una fosa del cementerio de Avellaneda
A su lado había fragmentos óseos de un inmenso felino / centauros y un dibujo de Blake en forma de mapa que conduce a un antes del Paraíso / Sus restos son la sangre del hijo / la espada y la visión de los hijos del Mal en la piel de los versos que se llevó la patota el 30 de mayo de 1976 / El equipo forense de la poesía no duda que es Miguel Ángel y que fue hallado en una fosa en el medio de la amnesia de los poetas / en el cementerio de los justos / reaparece Bustos con toda el aura de un fémur / de una osamenta / de una cadera / así tenía que a-parecer algún día cuando la tierra no soporte su fuerza y lo expulse / y el pequeño hombre que toca el laúd en una cúspide Himalaya cambie la melodía con la que se sostiene / la infamia en el mundo. 


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domingo, 23 de noviembre de 2014

Poema para DIANA ESMERALDA TERUGGI



Por Marco Teruggi

Mañana se cumplen 38 años del ataque a la casa de 30, la de los conejos, la resistencia, donde fueron asesinados cinco compañeros montoneros y secuestrada Clara Anahí. Para Diana, tía, compañera, este poema:


A DIANA ESMERALDA TERUGGI

A cada quien le dejaste una soledad
exhausta mordida sola
nunca a la medida
nunca abrigada
como si cada uno debiera nacer
con un pequeño invierno
en el lado izquierdo
un campo vacío
que recorrer

quién podía entonces explicármelo
decirme que tu nombre
cargaría la misma proporción
de luz que de sombra
y que en esa sombra
encontraría el ruido más claro del agua

yo solo sabía de una piedra
como rota en la mirada de cada día
lo que había quedado
después del fuego
en el centro
del fuego

por eso entré a tu casa
empujando el viento
puse mañana tras mañana sobre la mesa
y a mi lado tu imagen
como una verdad
entera abierta
alejando el gran caballo de la derrota

y ahora lejos
donde la realidad se parece
a los pedazos de sol que le ponías en la mano
a cada compañero
todavía algunas tardes siento ese invierno
en el lado izquierdo
esa soledad
que se acerca descalza


veo ese campo vacío que elegí recorrer
la distancia hasta llegar al ruido del agua
donde tu nombre todavía pregunta
y la noche continúa
clara y sin descanso

lunes, 27 de octubre de 2014

José María Pallaoro, Al compañero Néstor Kirchner


Carlos J. Aldazábal, Y sin saber estábamos



(Y sin saber estábamos)

El hielo no fomenta los abanicos
ni los suaves modales que ensayan los hipócritas.

Por eso te acusaban con el dedo,
por el saco mal puesto, la crispación y el grito.

En contra de los buitres que ensayaban excusas
se proyectan los retratos de la ESMA
y los pañuelos blancos y la Justicia blanca.

Porque la nieve traía un viento nuevo,
un viento que soplaba desde el Sur, desde el Norte,
en todos los sentidos de esta América Nuestra,
América dispuesta a escupir en el plato
de las sobras podridas del Imperio.

Así pasó la Historia:
las cosas ocurrían bajo un manto de nieve,
y sin saber estábamos esculpiendo en el hielo
con todos los temores que da el frío.

Ahora que te has ido el temor no es escarcha
y los caranchos vuelan buscando otro cadáver:
con sus sacos bien puestos, con sus modales tibios,
con grandes abanicos para sus ambiciones
que se pusieron gordas equivocadamente.

Porque ahora sabemos y estamos donde estamos:
seguimos esculpiendo en el hielo, en el aire,
con Cristina, con Evo, con el Che, con Evita,
con Correa, con Chávez, con todos los exentos
de los buenos modales. Con todos nuestros muertos.

Porque no volverán aunque no cese el llanto:
ruptura de glaciar que tanto duele
por la forma vikinga en que te lleva
ese hielo celeste de la Patria.




a Néstor Kirchner, inédito, 27/10/10

lunes, 6 de octubre de 2014

Néstor Tellechea, vuelven a matar a mis hermanos en Malvinas









COMPOSICIÓN DE LUGAR

el pan gira
el cuchillo corta
el planeta da vueltas

el tiempo es insensible

tengo hambre

las manitos
los ojos
la ternura saqueada

yo me escondía
en la sombra de mi abuelo
y el tren venía

el tiempo es insensible

como
pienso

vuelven a matar
a mis hermanos
en Malvinas

tengo hambre

me paso los dedos
por las comisuras

me limpio

quiero saciar
la voz de la memoria
y el pasado está de nuevo

tengo hambre

mastico

me saco las palabras
de los ojos
o algo así

pienso

corto
otro pedazo
de espera



escucho

el silencio siempre estuvo
el lenguaje lo corta

tenía hambre

cierro los ojos
trago

todo esto para qué

no sé

espero

apoyo el codo en la pierna cruzada
la cara en la mano
y trato de mirar
un poco más allá
de lo que sé que estoy haciendo

apretar apenas los dientes
para lo que viene

me callo

tenía hambre

el tiempo es insensible

muerdo

sintetizo

soldado
qué está haciendo
carajo

comí

pienso

toda mi sombra
en la sombra
del abuelo

crece

todo crece
y se reduce

el pan
hace ruido a hueco
y el cuchillo a rabia

miro

la mano que me tenía
era la defensa
contra el vértigo

espero

hola mamá

acá hace frío
pero estoy bien

ya comí

trago

abrí los dedos
y le dejé unas monedas
al paso
en la manito percudida

tenía hambre

el lenguaje lo corta

el tiempo es insensible

acá no se pasa más
las hora
mamá

el tren se vuelve a ir

cierro los ojos

escucho

pero cómo sabés
si vos no estuviste en la guerra

el lenguaje lo sabía

ya está

tenía hambre

corté la espera

pensé

las cosas
solas

los miedos
solos

el tiempo ya estaba

muerdo

trago despacito

junto las migas



Néstor Tellechea (Quilmes, Buenos Aires, 1962) Poeta.