viernes, 30 de agosto de 2013

Soy Cynthia Ottaviano, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y vengo a traer a esta audiencia lo expresado por las audiencias del público, tanto como denuncia, reclamo o consulta

Soy Cynthia Ottaviano, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y vengo a traer a esta audiencia lo expresado por las audiencias del público, tanto como denuncia, reclamo o consulta, como también en el marco de las tres audiencias públicas convocadas por esta Defensoría en distintas regiones del país.
Estamos realmente agradecidos y valoramos la oportunidad de que la palabra de las audiencias sea expresada porque hasta aquí sino,  no se hubiera hecho.
Antes que nada es necesario reconocer cuál es el escenario político conceptual de época. Así como la sociedad moderna produjo un nuevo sujeto social, el ciudadano moderno; también la sociedad actual, plenamente mediatizada, produjo una nueva ciudadanía, y es la ciudadanía comunicacional.
Y si la ciudadanía moderna supuso el reconocimiento de derechos civiles, políticos y sociales, característicos del constitucionalismo liberal y del constitucionalismo social de mediados del siglo pasado y de fines del siglo pasado, también la ciudadanía comunicacional implica el reconocimiento de nuevos derechos que se inscriben en este caso, en el constitucionalismo multicultural, propios de este siglo, del siglo XXI.
Hoy estamos hablando de las audiencias como nuevos sujetos de derechos, no ya como consumidores ni como usuarios, estamos hablando de ciudadanos comunicacionales.
La etapa empresarial de la información, que tenía como sujeto central al empresario que justamente consideraba que la información era una mercancía, terminó, es cosa del pasado.
También pasó la etapa profesionalista, que ponía en el centro de la escena al periodista, al sujeto profesional, que se arrogaba para sí el rol y el vínculo entre el público y la información.
Ahora vivimos la etapa universalista, que es profundamente democrática: la comunicación es un derecho humano, un derecho humano de dos dimensiones como se sabe y se ha mencionado, una individual y otra colectiva. Se trata de dar información, pero también de poder recibirla.
Y los servicios de comunicación audiovisual son parte integrante e inescindible de este derecho humano a la comunicación.
Esta idea, convalida la conclusión revolucionaria de Carlos Soria:
La información pertenece al público. A todos y a todas por igual.  
Ni a una empresa ni al periodista.
Por eso no puede estar en pocas manos. Menos aún, en una sola.
El público ya no es un sujeto pasivo, sino un sujeto central de la comunicación y tiene que  poder elegir.
Si uno grita y los demás susurran no hay elección posible.
Es esencial reconocer entonces ahora que esa sociedad mediatizada de la que estábamos hablando, que ese campo de la comunicación audiovisual, está atravesado por conflictos, por disputas, por tensiones derivadas de las estructuras sociales, políticas y económicas.
Justamente la LSCA se constituye en el instrumento político democrático de intervención concreta, para poder compensar y corregir las asimetrías entre los licenciatarios y también con las audiencias.
Esta ley poco sirve, si no altera la matriz económica que condiciona el reparto de la palabra con múltiples miradas, esto es lo esencial, y con múltiples formas de comprender la vida y el mundo.
Señor presidente, se nos ha dicho que esta Corte espera de los Amicus que la iluminen sobre los hechos y sobre el derecho.
Es necesario entonces que me refiera a las lesiones, a los daños concretos que día a día, que minuto a minuto, padecen las audiencias ante la concentración comunicacional.
Estos reclamos que voy a leerle fueron recibidos por el organismo a mi cargo en todo el país. Esto dice el público:
“En Rawson, provincia de Buenos Aires, CABLEVISIÓN es el único proveedor de servicios de televisión y limita su programación, discriminatoria y abusivamente, a solo 35 canales cuando publicita que es de 75. Se nos impide ejercer la libertad de elección y se nos dispensa un trato discriminatorio que restringe irrazonablemente el acceso a la información y a la diversidad cultural”. (Act. 78/13).
Dice que no puede elegir como lo han notado y que lo engañan con la cantidad de señales.
 “Tengo una hija pequeña y quisiera acceder al canal Paka-Paka. En abril de 2011 envié en reiteradas ocasiones mails a Cablevision pidiéndoles que incorporaran el canal a la grilla básica, están quebrantando nuestros derechos constitucionales a acceder a una TV de calidad que estimule el desarrollo y el bienestar de los chicos y las chicas argentino”  (Act. 452/13)
Dice que no puede accede a las señales educativas.
“¿Qué se puede hacer en Mar del Plata, donde somos ‘cautivos obligados’ de esta empresa ya que no podemos acceder a otro proveedor de cable, que permanentemente nos aumenta la tarifa. Somos jubilados, ¿a dónde vamos a ir para que no nos sigan aumentando?” (Act.89)
Ya escucharon, dice que están cautivos.
“En Tandil Cablevisión priva  a los argentinos de acceder a contenidos que en muchos casos son científicos y educativos. Es la única empresa que ofrece el servicio de televisión por cable…” (Act.22/13)
“Soy el dueño de un canal de aire, nacido con la nueva ley de medios, hace 4 años funcionamos en la ciudad de Funes, provincia de Santa Fe, y solo salimos por aire, o sea que solo nos puede ver muy poca gente, que es la que no cuenta con un  sistema de cable.
Me reuní varias veces con las dos empresas de cable de la ciudad, una es local y la otra es del Grupo Clarín, ninguna de las dos nos quiere incorporar, cuando la ley de medios exige que los sistemas de cable tomen los canales locales del área de cobertura. Act. 202/13).
Es víctima directa como han escuchado, del rechazo de nuevas voces.
Señor presidente, la imposibilidad de elegir cómo informarse, la concentración en la producción de bienes simbólicos, vulnera los derechos del público, como verá, de múltiples formas:
·         Reduce la diversidad de opiniones.
·         Unifica la línea editorial y estandariza los géneros y los estilos.
·         Ejerce supremacía en el establecimiento de los temas de la agenda pública, operando precisamente en el establecimiento de esa agenda, pero también es necesario analizar la agenda de recorte, es decir sobre los temas que no llegan a la agenda. No todos los hechos son noticias, si la decisión es de una empresa,  si es por una supremacía comunicacional. Esto es lo que Owen Fiss llamó la censura empresaria.
·         La concentración mediática destruye también las fuentes de trabajo y el debate público, por ende, conspira contra la democracia.
Aporto ahora el testimonio de Gustavo Granero, representante de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa: “La monopolización de los cables generó que se eliminen noticieros, que cientos de compañeros queden en la calle, que por ejemplo, un canal de aire en San Juan pretenda fusionarse con un cable para eliminar puestos de trabajo y uniformar la información.”
Uniformar la información, este también es el objetivo, el objetivo es editorial.
Claudio Frangolini, secretario general del Sindicato de Prensa de la provincia de La Pampa, dijo que “En mi ciudad, Santa Rosa, hay dos canales de televisión por cable que fueron fundados por familias del medio en los años ochenta. Cuando no pudieron crecer más, fueron vendidos en cifras millonarias; uno a Multicanal y el otro, a Cablevisión. Así fue que nos quedamos sin nuestras fuentes de trabajo genuino, porque Multicanal no tomó empleados. Después ambas empresas se fusionaron y quedó un solo informativo.”
Al proceso de integración horizontal que tuvo el sector del cable se sumó la integración vertical entre proveedores de señales, distribuidores, comercializadores y operadores de sistemas televisivos, permitiendo que las prácticas de exclusión sean posibles en diferentes mercados geográficos.
La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia advirtió en 2007 que cuando un proveedor de señales televisivas se encuentra integrado con un operador de cable es altamente probable que incluya en su grilla las señales propias, que excluya las de sus competidores y, en particular, las de los productores más pequeños.
Este es el caso de Sembrando Satelital, de la Red Intercable. Así lo explicó Luis Bonetto: “desde la creación de la señal tenemos una larga vigilia frente a las grandes cadenas de cableoperadores para participar de la grilla, no nos permiten ingresar, aun cuando nuestra señal es libre y gratuita. Parece ilógico, pero ni siquiera podemos vernos en la ciudad de Córdoba, sitio de nuestra propia emisión”.
La concentración, no sólo impide el acceso de nuevas voces.
También silencia otras.
Cuando se fusionaron Clabevisión y Multicanal, además de repartirse los abonados como mercancías, como usuarios y consumidores, sin considerarlos como sujetos de derechos, hicieron desaparecer las señales El canal de la Mujer, Bravo, El Chef, Cablesport, Supercine, Cablin y SofTV.
Así de simple, de un día para el otro desaparecieron, con el perjuicio que implica esto para las audiencias y por supuesto para las fuentes de trabajo.
Esta supremacía del Grupo Clarín se tradujo en un apartheid comunicacional cuyas víctimas son las audiencias que también tienen derecho a expresarse y a ser visibilizadas.
Por eso no debe ser objeto de esta Corte focalizarse sólo por el soporte en el que viajan las señales, por el espectro radioléctrico, el cable, el satélite, sino esencialmente sobre la cantidad de señales que pueden estar bajo el dominio de un mismo licenciatario.
Tampoco hay que analizar la propiedad en el sentido pleno, porque no son dueños, apenas son licenciatarios.
Otra realidad que padecen las audiencias en el largo plazo son las prácticas comerciales discriminatorias, conocidas como dumping. Se ofrece el mismo servicio de televisión a diferentes tarifas, en distintos mercados geográficos del país. Si existe competencia ponen precios bajos, lo que es imposible de sostener para otro. ¿Por qué? Porque ellos compensan la pérdida de ganancias en un mercado con las ganancias de otro. ¿El objetivo? Eliminar la competencia.


El caso de Punta Alta Visión es muy concreto. En 2008, el Grupo Clarín cobraba menos de 40 pesos mensuales contra los casi 90 que cobraba en el resto de país, acá puede verlo en las facturas que traigo.
Incluían HBO y Movie City, hasta el fútbol codificado. Esto afectó al único competidor sobreviviente Punta Alta Visión, que se vio forzado a no pasar los 47 pesos mensuales para no quedarse sin abonados.
Lo que buscan es erradicarlos del mercado, y después poner la tarifa  a su antojo.
Entonces lo que aparece como un beneficio en primera instancia, se termina traduciendo en un perjuicio muy concreto.
Tanto las conductas predatorias como las barreras que impiden el acceso a nuevos actores producen afectaciones concretas en los derechos del público que vengo a representar.
Por eso hacemos propia la recomendación conjunta de las relatorías del mundo, de 2007: “En reconocimiento de la particular importancia que la diversidad de los medios de comunicación tiene para la democracia, para prevenir la concentración indebida de medios de comunicación o la propiedad cruzada de los mismos, ya sea horizontal o vertical, se deben adoptar medidas especiales, incluyendo leyes antimonopólicas”.
En esta inteligencia, entendemos que el artículo 45 de la LSCA constituye el mecanismo regulatorio específico para promover el “pluralismo informativo” y, a través de él, la dimensión social del derecho a la información.
Recordemos que en Francia, se admite un servicio de TV nacional y uno local, y están excluidos los medios gráficos que superen el 20% del mercado. Situaciones similares hay en Italia, hay en Inglaterra y en Estados Unidos, sólo por citar algunos casos.
En ninguno de estos países, sería legalmente sostenible la posición del Grupo Clarín hoy.
Bueno, en la Argentina tampoco, si fuera por la ley, por sus legisladores, si fuera por las manifestaciones populares que están afuera, que no han entrado aquí a este lugar. Pero claro, ha sido posible por las medidas cautelares que ha dictado el Poder Judicial.
Es importante que tengan en cuenta que, desde nuestro punto de vista, la eventual declaración de inconstitucionalidad tanto en la cantidad de licencias, como en el límite de las señales que integran un servicio de comunicación audiovisual, permitiría por ejemplo que un grupo económico acapare todas las señales que brinde su propio servicio, excluyendo a las demás.
Una voz única, que lo digite todo y lo dirija todo, ante un Estado imposibilitado de actuar para salvaguardar el derecho a la comunicación, como está obligado a hacer.
En cuanto al artículo 41, desde la perspectiva de las audiencias, resulta fundamental la plena transparencia en el conocimiento de quiénes son los licenciatarios y la evaluación de su idoneidad. Para saber desde qué lugares, con qué intereses se comunica. Y esto sólo es posible con un Estado presente.
No se trata de parámetros sólo económicos, se trata también de parámetros democráticos.
El artículo 161 es la herramienta diseñada por el legislador para que los límites a la concentración se hagan efectivos.
El año previsto por el legislador se cuadruplicó. No sólo fue una ventaja para el Grupo Clarín.
Fue un daño al derecho de las audiencias y del público que represento.
¿Cuál sería la consecuencia de la aplicación del artículo 161 para el grupo Clarín?
La misma que para el resto. Se iniciará un procedimiento administrativo en el que podrán articular todas las defensas que estime adecuadas.
Pero, ¿cuál es la consecuencia de la no aplicación del artículo 161 en la esfera del derecho a la comunicación de toda la sociedad?
Imposibilidad de elegir, de informarse con libertad, una democracia debilitada.
Traigo ante este Tribunal la perplejidad del público que se pregunta día tras día cuánto es el tiempo que esta Corte estima conveniente para que entre en vigencia una normativa antimonopólica.
Señor presidente, proteger el nuevo foro, el ágora contemporánea, la ciudadanía comunicacional es poner en práctica mecanismos que impidan la monopolización y la homogeneización de los múltiples sentidos culturales, permitiendo igualdad de acceso y de oportunidades.
¿Cuánto tiempo más debe esperar el público para que dejen de lesionar su derecho a una comunicación democrática?
Vengo a decirles que ahora es tiempo de terminar con las posiciones dominantes o monopólicas.
Que ahora es tiempo de considerar la información como un derecho y no como una mercancía.
Estamos hablando del mismo grupo comunicacional que cuando tuvo la custodia de la libertad de expresión silenció un genocidio.
Es decisión de esta Corte permitir que la Argentina avance y profundice la democracia o hacerla retroceder 30 años en un segundo.
Yo sé que represento la honda que necesita David.
Pero ahora es tiempo de que esta Corte decida quién es David y quién es Golliat.
Para esta Defensoría del Público, no hay dudas.
Las audiencias, lesionadas por una concentración abusiva, depredatoria y cruel, son el David de esta historia.
Que Dios los ilumine.
Para que vean lo mismo que vemos nosotros, para que escuchen lo mismo que escuchamos nosotros y para que declaren la plena constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Muchas gracias.

sábado, 17 de agosto de 2013

Eduardo D’Anna, seis nuevos poemas

HOLLÍN

En la ciudad hay hollín.
Cubre las mesas al aire libre
donde se sientan los fumadores.
Cubrían también
los juguetes en el patio
donde yo jugaba
cuando era chico.
“¡Esto está lleno de hollín!”
decía mi madre.
Era como decir
esto está lleno de mundo.
El cadáver de Pedro Rojas
también estaba lleno de hollín.
El hollín hace
de la ciudad
una ciudad.



FAMA

Sí, no seré famoso.
“Seré”, por empezar.
¿Cómo voy a “seré” algo?
No puedo ser famoso en esta ciudad,
se sabe. Por algo
me quedé a vivir en ella.
No somos famosos, aquí.
Estamos demasiado ocupados
votando a los partidos equivocados.
Eso pasa porque no tenemos un idioma.
No tenemos cómo hablar entre nosotros.
Uno dice una cosa, otro dice otra cosa;
las cosas se entrecruzan, como bengalas sin rumbo.
Este poema, por ejemplo, se va
se va a hundir en un árbol seco,
todavía de pie entre la crueldad de los vecinos,
en Nuevo Alberdi.



SALVADOR

Cosas hermosas e inútiles,
idiomas inventados en la infancia,
mapas históricos, planes
para reconquistar chicas
descolgándose de altos edificios.
Chicas que, lamentablemente,
no estaban prisioneras.
Estaban de lo más bien,
y no querían que yo las salvara.



RIVAL

Mi amiga lee ‘La línea de sombra’,
de Joseph Conrad. No es
lectura para mujeres, ésa.
Me gustaría escribirle algo,
algo que a ella le gustara leer.
Pero hasta ese punto la cosa es difícil.
Siempre hay un libro que se interpone
entre nuestro posible futuro lector
y lo que estamos escribiendo.
Un libro más grande, más deportivo,
con auto incluso.



JAPONÉS

Mi amiga ahora lee un japonés
que habla de correr:
correr, dice el japonés,
es maravilloso.
“Es un pelotudo”, dice mi amiga,
Yo le contesto que es sólo otro objeto
inútil, en una sociedad
que los produce y los vende por toneladas.
“Y además”, le digo, si es eso
lo que te parece, por qué
lo seguís leyendo.”
“Me lo regalaron”, me contesta.
“Y lo sigo leyendo porque
no puedo creer que sea
tan hijo de puta”.
“No podés creer ni en eso,
ni en Dios, ni en nada,
ni en cambiar nada, por eso
no tenés más remedio
que leerlo”.



AMANTE

El novio de mi amiga está sentado
en el bar, en la mesa de al lado
de la mía (esto es Rosario).
¿Sabrá que yo me acuesto
con su novia?
Escuchándolo hablar
respecto de quién va a votar,
me doy cuenta que no.
¡Ya le han puesto los cuernos muchas veces,
y él nunca se ha dado cuenta!

Ahora habla de sus salidas nocturnas.
Me doy cuenta de que no sabe
ni valora lo que tiene.
No tiene idea de lo que es mi amante,
de lo que puede dar (y recibir).
Me da un poco de lástima por ella.
Lo aguanta porque le tiene miedo a la inercia.
Porque tiene que amarrar la canoa a alguna parte.
(Creo que piensa).

¿Qué pasaría si este tipo se enterara
de que aquél con que ella lo traiciona
está sentado a un metro suyo?
Nada, seguramente, desde el punto de vista
de la posesión: una cosa
puede cambiarse por otra.
Ahora: que te la roben,
que te la usen sin tu permiso,
no. Sí, se enojaría.
No le da para más, pero se enojaría.

Probablemente saldría del bar
a golpear una cacerola
en la vereda: “¡Que se vaya
el amante! ¡Que se vaya el amante!”



Poemas inéditos de Eduardo D’Anna (Rosario, 1948).

Poeta, escritor.

domingo, 14 de julio de 2013

Alberto Szpunberg, dos poemas de Como el clavel del aire

Por eso el hombre elige la mesita de la calle...
                                               
Por eso el hombre elige la mesita de la calle
y observa las mutaciones del mundo en su derrumbe:
las pequeñas ramas hienden el aire y son raíces
que auguran catedrales de bosques gigantescos.
Sí, el hombre aún cree y cambia la brújula por la veleta
para saber exactamente la hora y el rumbo de irse.
La moza se para en la puerta del bar y lo mira:
el último destello se arremolina en su bandeja.



Él querría decirle que, algún día, se sentará ella a la mesa... 

Él querría decirle que, algún día, se sentará ella a la mesa
y será él quien le pregunte qué desea y ella quien le diga:
"un poema, por favor, corto de agua y ausente de llanto".
"Así era ella –le aclarará el poeta–, igual que una flor",
y todo será más claro, acaso el aire, el clavel, esta historia,
aunque en mi cabeza no deja de volar un pájaro insomne,
y me vuelvo por última vez para contemplar tanta belleza.


.
¿Qué razón siente un poeta para seguir adelante con la creación poética en tiempos raros para la poesía?

AS – La eterna razón de la sinrazón... La corazonada, digamos... Y no, no son tiempos raros para la poesía... Al contrario, Conrado: en un país que está viviendo un momento apasionante, en medio de una izquierda desenfocada y una derecha detestable, con añoranzas golpistas, los grandes ausentes, penosamente, son los poetas... Ellos se lo pierden.. Y en cuanto a la poesía, avanti morocha, avanti los claveles del aire...

sábado, 13 de julio de 2013

La CIA MECENAS DEL ARTE ABSTRACTO EN LATINOAMÉRICA

La CIA
MECENAS DEL ARTE ABSTRACTO EN LATINOAMÉRICA

Por José Antonio Cedrón

A mediados de la década pasada, Tom Braden, quien fuera dirigente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante la denominada guerra fría de los años 50, declaró en un explosivo documental transmitido por el canal 4 de la televisión independiente británica, que la División de Organizaciones Internacionales que encabezaba, coordinó y fomentó clandestinamente las más diestras ofensivas a favor del arte abstracto.

Se rió de su desfachatez con el mismo júbilo con que los poderosos de entonces venden hoy sus memorias (como si fueran sólo suyas) en mesas redondas, foros, programas televisivos, defendiendo el contexto (como si fuera también de su propiedad), a sabiendas que la audiencia ignora porque el pasado que vuelve no se baila, y aburre. Pero no se resignan.

Convencido de su tarea a favor de la libertad, Braden aceptó que la CIA fue el mecenas excepcional en la batalla por el éxito internacional de lo abstracto contra la influencia del comunismo, que se presentaba como “una perspectiva horrible para el mundo, dominado por las ideas estalinistas sobre el arte”.

Aún así, al interior de los cubículos, los expertos no se ponían de acuerdo.
Alcanza con saber que en 1947, el Departamento de Estado había tratado de organizar una gran exposición de arte norteamericano en el exterior, y se había visto obligado a un humillante retroceso después de los ataques de un pequeño grupo de parlamentarios, para los cuales el abstracionismo era “una forma de expresión degenerada, subversiva, paracomunista”.

Sin embargo, lo que fue malo ayer, puede ser bueno hoy.

Para que el mismo producto cambiara de cualidades, las máquinas recicladoras empezaron por las ideas, reduciendo los costos de inversión.

Tres años después, en 1950, durante la influencia generada por el senador Mc Carthy se desarrolló en plenitud la histeria anticomunista; los dirigentes más creativos de la CIA (muchos de ellos liberales graduados en Harvard y Yale) remaron clamorosamente contra la corriente con el objetivo de imponer en la escena internacional el arte abstracto “made in America”, en cuya novedad, frescura y creatividad veían un potente símbolo del llamado “mundo libre”.

Con la guerra fría a plenitud, la agencia financió en complicidad con banqueros, directores de museos, empresarios de elite y críticos, exposiciones internacionales de los más diversos y controvertidos exponentes del expresionismo abstracto estadounidense, como Jackson Pollock, Willem de Kooning, Mark Rothko, o Franz Kline, por ejemplo.

“Queríamos unir a los artistas —recuerda Braden—, también a los músicos, a los literatos y a todo su público en la batalla para mostrar que, al contrario de la Unión Soviética, Occidente y Estados Unidos en particular, eran devotos de la libertad de expresión y de los sucesos del intelecto sin barreras, en cuanto a lo que se puede decir, escribir, pintar, hacer...”.

En la frontera enemiga decían lo mismo, pero en edición rústica.
Para que esta unificación fuera posible, la CIA creó varias fundaciones-cortina en Nueva York en complicidad con críticos, directores de museos y millonarios que pagaron exposiciones en Europa y América Latina.

Con el afán de darle existencia y ganar reconocimiento en el mercado, tal apoyo secreto debía tener, como lo tuvo, la mayor penetración y todos los debates posibles que le fueran favorables ante el público y los mismos creadores.

Para administrar la intrincada red de fundaciones y de iniciativas, el servicio secreto también creó en 1950 el instrumento de difusión más grande del arte abstracto, el Congress for Cultural Freedom (Congreso para la Libertad de la Cultura), que abrió 35 sedes en el exterior y durante su apogeo empleó más de 300 personas.

El Museum of Modern Art, y el Whitney Museum de Nueva York, el Chase Manhattan Bank, de Nelson Rockefeller, diarios, revistas y medios audiovisuales tomaron parte activa en esta gigantesca promoción de los artistas abstractos.

La mayoría de los críticos, historiadores y sociólogos de la cultura entrevistados en el documental de canal 4 condenaron las pesadas interferencias de la CIA que, entre otras cosas, aparentemente ayudaron a Nueva York en la batalla contra París por la “supremacía cultural” mundial.

Pero Tom Braden no se arrepiente de nada:
“Estoy contento —asegura frente a la cámara— de que la CIA haya sido inmoral, si es que se puede llamar inmoral a la financiación secreta de lo que es esencial para la libertad del mundo”.

Según el documental, la CIA se sirvió del Plan Marshall para enviar dólares a organizaciones “culturalmente amigas” en Europa, y para la promoción del arte abstracto se apoyó también en una serie de revistas que financiaba en diversos países: desde la británica Encounter a la francesa Preuves, pasando por publicaciones de India y Australia.

Lo que no dijo el entusiasta Braden (tal vez debido a la fortaleza cultural de su formación), aunque lo sepa, es que para esos años en América Latina se tenía como agente de la CIA a un oscuro personaje de apellido Verias (o Veidas), de quien nunca se pudo comprobar si era uruguayo o brasileño, pero cuya estación cubría los países donde mayor influencia, asimilación y adhesiones podrían obtenerse.

Trabajó en las capitales de Uruguay y Argentina, como en ciudades de Brasil, donde debía “formar” críticos, galeristas, y coleccionistas  mediante el soborno y la falsa compraventa de obras para darle existencia al arte abstracto.

Pero la tarea principal era “comprar” medios de comunicación que, como en el negocio del disco, reciben “regalías”, no sólo por la difusión y defensa de esa línea política para las artes plásticas, sino por enfrentarla (sin decirlo expresamente) con el arte considerado “comprometido” o “socialista”.

Así, se crearon lujosas publicaciones, en las cuales se daban a conocer también los nuevos “críticos” de la “nueva” cultura, todos ellos pagados por el pragmatismo financiero elaborado por la CIA mediante fideicomisos.

Dos prestigiados galeristas con salones en el centro porteño de Buenos Aires, también fueron señalados en esa década, sin que se haya podido probar hasta la fecha su participación en el mercado doméstico. A menos que aparezca un Tom Braden sudamericano tan confiable como el original.

En un campo minado por veleidades egotistas y deserciones multicolor, la práctica fijó precedente, y tiene vigencia.

Lo cierto es que la línea hizo escuela en el sur.

Sabemos que una vez establecido el gusto oficial (el sentido estético) el comportamiento de los artistas en su mayoría trabaja por sí solo.

Esa conformidad compulsiva hace el resto y, por extensión, abre un poderoso segmento de impunidad y delación por el que puedan ser sacados del mercado aquellos motejados como “militantes” por su intransigencia.

Sin embargo, debido a la transformación de estos mercados y su globalización, el segmento tiende a borrar sus límites por la cooptación directa o indirecta de variados operadores, haciendo menos grosero, más sutil y engañoso el juego de la diversidad en el “mundo libre” del que Braden se ufana como pionero.

Con todo, sus confesiones del pasado sugieren una hermenéutica que debemos leer como memorias del presente.


Este trabajo forma parte del libro:
“La realidad miente más”, de próxima publicación.


José Antonio Cedrón nació en Buenos Aires en 1945. 
Poeta y escritor.

José Antonio Cedrón, cuatro poemas

ANTES DE YA NO VERTE...

Antes de ya no verte
te regalo los ojos donde estaban
cuando te vi.
Las palabras salvadas que atropellarán otras
cuando llegue la muerte con su tierra,
sus labios sin nada, sus lágrimas sin nada,
su paz sin nada.
Te regalo el espacio de la sobrevivencia
que se quede de mí,
ese pueblo con árboles y ríos,
el puerto y su inmigrante
desvelado de asombro.
Y antes de otros olvidos
sin firma, ni testigos, ni notario
la belleza que pasa apresuradamente
como una mariposa por la vida del tiempo,
el Cirque du Soleil con que interrumpo
el mundo, por ejemplo
la biografía de Cesarea Evora, que canta…
Y te regalo eso de andar diciéndote lo mismo
día y noche de lunes a domingo
siempre decir lo mismo
sin decirlo
porque lo sabés todo, como el sol y la luna
para que no se pierda.


A CARLOS DÍAZ, CAÍTO
        
Aquella plaza con sus monumentos,
sus árboles, sus sombras,
todo fue desplazado por el tiempo, destruido, perdido.
Y la suerte corrida por los próceres
casi desconocidos que la habitaban
–ese enigma tan vago–
se ha quedado en las piedras
de esos días. Y porque ya no existe, quizás, es sólo tuya.
La inquietante nostalgia que demoran
los sueños, como las viejas tumbas
de parientes que sólo conociste
por enorme retratos ovalados,
te pertenece ahora
que recorres el gesto para verlos,
levantando la vista
por arriba del hombro de tus vidas.
Mirarás ese cuerpo de una mujer
     de entonces
como a una mapa del mundo
tal cual era
cuando el amor le daba movimiento
y su boca era un juego
de intimidad dormida
que movía la noche.
Estarás junto a ellos, detrás, al lado,
en ellos.
En un desconocido recogerán tus ojos
la edad de aquel que fuiste
en el umbral de mármol
–antes de entrar al mar y regresar
     hasta hoy–
con la pena confusa del mismo desamparo.
Y te querrás en él
con los sobrentendidos de la ausencia.
La historia intransferible que esos cielos
     dejaron en tus manos,
te devuelve al anillo del primer inmigrante
     que pronunció tu tierra
y no vio estas miradas.
Con todo lo ignorado de esas muertes   
     reales
construyes el pasado que te anuncias.
El tiempo sobrevive reteniendo
     en sus manos
lo que desordenamos con las nuestras.


MIS MUERTOS NO SON DIOSES...

Mis muertos no son dioses
cambian con el peso de los años
me levantan de noche a caminar con ellos
me hablan del futuro, entre cenizas
piden un vaso de agua a mitad del camino
alzan la voz las manos la mirada
furiosamente
discuten con la vida
no son dioses.
Mis muertos se llevaron la cordura
apretada en el pecho
y la respiración empedernida
su rostro lentamente de la mesa
una impotencia extraña entre los dedos.
Mis muertos no son dioses
no cargan con mi vida ahora ni nunca
pero viajan en todo mi equipaje
son una certidumbre, no una carga.
Mis muertos no son dioses.


FUE DE NOCHE…

Fue de noche, tan frío, entre columnas anchas
después de habernos dado en la boca
en los dientes
como un temblor nos vimos,
había tanto y poco como en este presente
pasado sin saber.
Recogimos vestido para el viaje,
resistente vitualla, zapatos que duraran
la pasión del camino, días y noches semejantes.
Nos llevamos las cartas, los planos, embarcamos
y nunca imaginamos que aquellas pertenencias
fundarían ciudades, darían hijos, vientos,
estaciones de lluvia.
Aquello que era apenas una ilusión formada
a orillas de tu cama –donde pasan los ríos de un país–
crearía un delirio jamás domesticado.
Nunca pensé que fueras un espesor de sombras
que turbara los ojos,
el matiz de una ausencia que no puede escribirse.
Pasamos turbulencias, el azar intrigaba
yo tenía gitanas en mis manos
cruzaban por sus líneas
y eran como el olvido
que venía a buscarnos
y nunca supo nada de nosotros.

Puerto de Veracruz, México



José Antonio Cedrón (Buenos Aires, 1945). Poeta.

domingo, 9 de junio de 2013

Proclama revolucionaria del Movimiento de Recuperación Nacional del General Valle

PROCLAMA REVOLUCIONARIA DEL MOVIMIENTO 
DE RECUPERACIÓN NACIONAL DEL GENERAL VALLE

Las horas dolorosas que vive la República, y el clamor angustioso de su pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer en nuestra patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la Constitución y las leyes.

Como responsables de este Movimiento de Recuperación Nacional, integrado por las Fuerzas Armadas y por la inmensa mayoría del pueblo -del que provienen y al que sirven- declaramos solemnemente que no nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder.


Conscientes de nuestra responsabilidad ante la historia, comprendemos que nuestra decisión es el único camino que nos queda para impedir el aniquilamiento de la República en una lucha estéril y sangrienta entre hermanos, cada día más inevitable e inminente.

Deploramos que precisamente desde el gobierno se haya cerrado sistemáticamente toda posibilidad de pacificar la República y alcanzar la armonía entre los argentinos, en contraposición con el sentido de responsabilidad, la tolerancia y la paciencia patriótica del pueblo.

La Nación entera, y con ella la tranquilidad, el bienestar y la dignidad de los argentinos han caído en manos de hombres y de fuerzas que aceleradamente retrotraen a la patria a épocas de sometimiento, de humillación y de vergüenza.

Su acción nefasta ha desquiciado y lesionado profundamente el orden político, económico y social de la República.

Este Movimiento de Recuperación Nacional, se lanza a la acción revolucionaria con objetivos claros y un programa concreto para restablecer la soberanía y la justicia social y devolver al pueblo el pleno goce de su libertad y sus derechos.

Declara objetivos fundamentales de su acción:

EN LO POLÍTICO
Han violado y desconocido el imperio de la Constitución y de las leyes, sustituyéndolo por un llamado "derecho de la Revolución", que no es otra cosa que el entronizamiento de la arbitrariedad, sin más normas ni vallas que la omnímoda voluntad de los que detentan el poder.


Se han avasallado así las garantías y derechos individuales, sustituyéndose a instituciones y personas de la jurisdicción de sus jueces naturales, sometiéndolos a tribunales y comisiones especiales expresamente prohibidas por la Constitución.
Se ha perseguido, encarcelado y confinado en verdaderos campos de concentración a miles de argentinos no sometidos a proceso y privados del derecho a la defensa, por razones ideológicas o políticas. 


Por idénticas razones se ha privado a miles de argentinos de derechos esenciales, como el acceso a los empleos públicos y la participación activa en la vida cívica de la Nación, sin que tan graves penas provengan de la decisión de la justicia y ni siquiera del juzgamiento de la conducta de los inculpados. 


Como consecuencia de esta arbitrariedad discriminatoria, que divide a los argentinos en réprobos y elegidos, se ha privado de sus empleos a miles de ciudadanos, sin tenerse en cuenta ni su antigüedad, ni su idoneidad, ni su conducta.

Se ha excluido de la vida cívica del país a la fuerza mayoritaria con el pretexto de inmoralidades y desviaciones en la conducta de algunos sus dirigentes; verdadera aberración jurídica y moral que podría llevar a la exclusión de todos los partidos, desde que todos padecen o padecieron en algún momento de males similares.


Se ha fomentado y organizado desde el gobierno la delación y el espionaje contra personas e instituciones, inclusive contra las Fuerzas Armadas. 

Se ha impedido la libertad de prensa, uniformada al servicio del gobierno, interviniendo y entregando arbitrariamente los diarios y revistas a sectores políticos minoritarios adictos al mismo, clausurando los desafectos e impidiéndose la aparición de nuevos órganos de opinión independiente. 

Todo ello unido a la monstruosidad totalitaria de un decreto-ley que bajo penas gravísimas prohíbe a los ciudadanos hasta el uso o empleo individual de palabras, fechas, símbolos, fotografías, nombres y expresiones que se proscriben, configuran los hechos más salientes de un plan siniestro, destinado a ahogar la libre expresión de la ciudadanía, y entronizar en el poder a minorías antinacionales que en su hora enajenaron el patrimonio del país y traficaron con el hambre y el dolor de los trabajadores argentinos. 

Este desborde de la arbitrariedad ha culminado con la abolición de la Constitución Nacional vigente, sancionada por una Convención Reformadora libremente elegida por el pueblo, con la participación de los mismos sectores políticos que apoyan a la tiranía, Constitución que juraron acatar y defender los mismos que hoy la vulneran y suprimen a espaldas del Pueblo y al margen de su libre voluntad soberana, con el evidente propósito inconfesable de abolir disposiciones como las del artículo 40, que impiden la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales del país, juntamente con otras también fundamentales como las que sancionan los derechos del trabajador y las que estatuyen la función social de la economía y la riqueza.


Por un acto arbitrario y despótico se reimplanta una Carta Fundamental ya superada por la realidad política, económica y social de la República, al amparo de cuya imprevisión y laxitud fue posible en otras épocas la entrega del país a las fuerzas internacionales del capitalismo y el sometimiento, el hambre y la humillación de nuestro pueblo.

Y para hacer más evidente la burla a la ciudadanía y la prepotencia de la arbitrariedad, ni siquiera se la reimplanta en todo su vigor como norma de convivencia o valla del poder, sino "en tanto y en cuanto no se oponga a los fines de la Revolución", vale decir, en cuanto no se oponga a la voluntad omnímoda e Incontrolada del gobierno. Jamás, en toda la historia, gobierno alguno ha tenido el descaro de hacer semejante profesión de tiranía y despotismo.

EN LO ECONÓMICO
Se han tomado medidas tendientes a quebrantar la industria nacional, depreciar la moneda, crear el desaliento en la inversión de capitales útiles, elevar los precios acentuando el desequilibrio entre éstos y los salarios, provocar sectores importantes de desocupación, que llevarán por hambre a los obreros a someterse a la voluntad del capitalismo. 

Todo ello unido al desprestigio internacional de nuestra economía por el propio gobierno, a la acelerada contratación de empréstitos extranjeros y a la adopción de determinados compromisos anteriores, constituyen etapas de un plan destinado a retrotraer al país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía.

EN LO SOCIAL
Se han desconocido legítimas conquistas de los trabajadores, se ha destruido la organización sindical -base indispensable de la paz social y del progreso del país-, mediante la intervención a la Central Obrera y a todos los sindicatos. 

Se ha perseguido, encarcelado y confinado a miles de trabajadores, y se los ha privado arbitrariamente del derecho elemental de intervenir activamente en la vida de las organizaciones a que pertenecen.


En síntesis, desde el propio gobierno se ha realizado una acción sistemática tendiente a destruir la organización sindical y anarquizar a los trabajadores, acción que persigue la finalidad inconfesable de debilitar el frente social para posibilitar el camino del sometimiento del pueblo, y con él, del sometimiento de toda la Nación.

EN LAS FUERZAS ARMADAS
Se ha tratado en toda forma de minar su unidad y su armonía y se han desquiciado sus cuadros con la baja o retiro obligatorio de centenares de jefes, oficiales y suboficiales que honraban a la institución por sus virtudes morales y su capacidad profesional.

Al mismo tiempo se ha obligado a muchos oficiales al desempeño de funciones civiles incompatibles con su estado militar, creándose hacia la institución un lógico resentimiento y desconfianza del pueblo, difícil de superar, y que es la semilla más criminal que podía haberse sembrado para dividir y anarquizar a la Nación.


Esto es, en lo fundamental, el panorama trágico de las horas difíciles que vive la República. La proliferación de conflictos sindicales, los actos diarios de sabotaje en todo el territorio del país y el continuo descubrimiento en toda la República de planes subversivos o actos de insurrección, denunciados por el propio gobierno, no son (como él pretende, para encubrir su responsabilidad y engañar a la opinión) fruto de la acción aislada de personas perturbadoras, sino síntoma del clima de opresión y subversión en que vive la República y expresión evidente del espíritu indomable y de la decisión del pueblo de reconquistar su libertad.

Tan grave estado de cosas impulsa nuestra determinación y nos decide a recoger el clamor unánime del pueblo, antes de que la República desemboque en una lucha fratricida que terminará por destrozarla.

EL PROGRAMA DEL MOVIMIENTO DE RECUPERACIÓN NACIONAL

I - EN LO POLÍTICO
Restablecer el Estado de derecho mediante la vigencia plena de la Constitución Nacional y el imperio de la justicia en un ambiente de real libertad y pura democracia.
Consolidar la soberanía popular mediante la realización de elecciones generales en todo el país en un plazo no mayor de 180 días, con plenas garantías para todos los partidos políticos en el proceso electoral y preelectoral, incluida la utilización con iguales derechos de todos los medios de expresión y difusión.
Prescindencia absoluta del gobierno en materia electoral y fiscalización de los comicios por las Fuerzas Armadas.
Libertad efectiva y absoluta de prensa para todos los sectores de la opinión.
Amnistía general y derogación de todos los decretos y medidas discriminatorias dictados por razones ideológicas o políticas.
Libertad de todos los presos políticos y sometimiento a la justicia competente de los que hubiesen cometido delitos comunes.
Reincorporación de los empleados y obreros eliminados arbitrariamente por razones ideológicas o políticas.
Levantamiento de las interdicciones a personas y empresas e intervención de la justicia en los casos de violación de las leyes en vigor. 
Rehabilitación de los partidos políticos privados de personería v plena libertad para la formación de nuevas fuerzas, dentro de las normas establecidas por la legislación vigente.


II - EN LO ECONÓMICO
Revisión de las medidas de carácter económico y financiero que pudieran lesionar los intereses nacionales.
Revisión de las medidas económicas y financieras que afectan seriamente el desarrollo de las actividades productivas.
Restablecimiento de la plena ocupación y adopción de medidas para contener el alza del costo de la vida.


III - EN LO SOCIAL
Devolución del gobierno de los sindicatos a los trabajadores y elección por los mismos de las autoridades de la Central Obrera en un plazo de 45 días.
Libertad inmediata a todos los dirigentes y obreros detenidos por razones políticas o gremiales.
Renovación de los convenios de trabajo, de común acuerdo entre los trabajadores y empresarios, mediante los procedimientos determinados por la legislación vigente al 20 de setiembre de 1955.
Derogación de los decretos y medidas discriminatorias que impiden a miles de obreros su participación en la vida de los organismos gremiales.

IV - EN LAS FUERZAS ARMADAS
Reestructuración de las mismas con vistas a las necesidades de la defensa nacional.
Reincorporación de jefes, oficiales y suboficiales que poseyendo valores profesionales y morales hayan sido dados de baja o retirados por razones políticas o ideológicas. 
Mantenimiento de los actuales cuadros con la única excepción que determinen los tribunales y organismos competentes que establece la ley.

V - EN EL ORDEN INTERNACIONAL 
Respeto y cumplimiento de todos los convenios, pactos y compromiso internacionales concertados por el país dentro de las normas constitucionales y legales.


Suspensión de la ejecución de aquellos compromisos contraídos en violación de tales normas, a fin de que oportunamente sean considerados por las autoridades legalmente constituidas por los órganos y procedimientos que estatuye la Constitución Nacional.


Sosteniendo tales principios y comprometiendo ante el pueblo de la República el fiel y estricto cumplimiento de los objetivos señalados, el Movimiento de Recuperación Nacional toma las armas, en defensa de la patria, decidido a pacificar la nación por el camino de la verdadera libertad, en el respeto de la Constitución y la Ley.


No hacemos cuestión de banderías porque luchamos por la patria que es de todos. No nos mueve el interés de ningún hombre ni de ningún partido.



Por ello, sin odios ni rencores, sin deseos de venganza ni discriminaciones entre hermanos, llamamos a la lucha a todos los argentinos que con limpieza de conducta y pureza de intenciones, por encima de las diferencias circunstanciales de grupos o partidos, quieren y defienden lo que no puede dejar de querer y defender un argentino: la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria, en una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.

¡Viva la patria!
Buenos Aires, 9 de junio de 1956