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lunes, 4 de diciembre de 2017

Horacio Verbitsky, El Perro no se calla



HORACIO VERBITSKY: EL PERRO NO SE CALLA

     “Al embarcar en El Cohete a la Luna quiero agradecer a quienes grabaron su mensaje de solidaridad y apoyo a la libertad de expresión con la consigna ‘Página/12 no se calla’, en el diario en el que trabajé durante treinta años, y a los muchos que se comunicaron por otra vía para preguntar y alentar. Los cuento entre los pasajeros de esta travesía en entorno digital. Aquí los espero, a partir del 10 de diciembre, en elcohetealaluna.com con mi nota de los domingos y mucho más. Va a ser todo un viaje.


     UNA HISTORIA AL COHETE

     El primer responsable del cohete que despegará desde aquí el 10 de diciembre es George Méliès, cuyo ‘Viaje a la Luna fundó hace 115 años la ficción cinematográfica, que me parece una expresión más justa que el cine fantástico o de ciencia ficción, que también se le endilga. Como era mago e ilusionista entendió y exploró antes y mejor que nadie las posibilidades del nuevo medio para contar historias que asombraran y divirtieran al espectador. Su contemporáneo Louis Lumière lo llamó el creador del espectáculo cinematográfico.
     Más previsibles, otros lo bautizaron el Julio Verne y el Cristóbal Colón del cine. Brian Jacobson, profesor de la Facultad de Artes Cinemáticas de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, cree que el cine de Méliès, ‘en su relación con la arquitectura, jugó un rol significativo en los cambios de la modernidad industrial que los historiadores de la tecnología describen como la mayor revolución tecnológica en la historia: la creación de un mundo crecientemente artificial, construido por el ser humano’. Hace poco más de un siglo. A Méliès le debemos la imagen que nos identifica.
Aquí es posible ver la película que filmó en 1902, en una versión HD, restaurada en 2010 con los colores originales que Méliès  pintaba sobre el celuloide. Son menos de 15 minutos deliciosos. Subo varias versiones, porque ninguna es perfecta. Sólo una tiene subtítulos en castellano, pero compensados con una chata locución en inglés. Vean la que prefieran: (…)
     En cualquiera que elijan, mi escena preferida es la de los paraguazos a los demonios que se desvanecen en una nube de humo, pero hay maravillas y metáforas para todos los gustos. El otro responsable de la nave ya se imaginan quien es.


     SOMOS MUCHOS MÁS QUE 562

     El otro responsable de que este cohete despegue hacia la luna se llama Maurizio Macrì y cree que sus órdenes son deseos para todo el mundo, ¿o era al revés? Furioso por la publicación de mi primera nota en Página/12 y en Economía Política sobre el blanqueo de capitales de su hermano Gianfranco, de su hermano de la vida Nicky Caputo, del presunto comprador de la empresa familiar, Marcelo Mindlin, del cuñado de su secretario legal y técnico Pablo Clusellas Zorraquìn, del primo de su jefe de gabinete Alejandro Jaime Braun Peña, de su suegra Pomi Awada y de sus cuñadas Leila y Zoraida dijo que el país estaría mejor si pudiera meter en un cohete y enviar a la luna a 562 personas. Muy Méliès, el presidente. Si fuera más Lumière, habría que mostrar 562 secuestros y asesinatos, tipo Triple A. Mejor que no.
     Pero Macrì es un optimista y vive una realidad tan fantasiosa como la de Méliès. Desde aquí, a partir del domingo 10 de diciembre trataremos de hacerle saber que somos muchos más que 562. Por empezar, me acompañan Fred Astaire, Eduardo y Victoria Basualdo, Eli Gómez Alcorta, Martín Kovensky, Damián Loreti, Mónica Muller y Adrián Paenza.
     En 1971, cuando España vivía el último lustro de la dictadura de Franco, el dibujante Forges (un viejito de barba nacido unos días antes que yo) publicó una pieza maestra del humor político. Un barbudo sentado en un banquito y con una lámpara apuntándole al rostro es interrogado desde las sombras por varios detectives de civil. Uno de ellos lo insta: ‘Confiesa, sabemos que sois 36 millones’.
     Busqué el dibujo, pero sólo encontré otros sobre el mismo tema, pertinentes para estos tiempos. En uno la consigna del investigador es ‘Confiesa. ¿Qué pretendías con eso de salario digno? ¿Subvertir el sistema?’. En el otro, apenas ‘Sabemos qué piensas’.
Porque sabemos lo que ustedes piensan, los citamos aquí y les pedimos que ayuden al buen destino del cohete, cuyo despegue se realiza con más entusiasmo que recursos.   Seremos lo que ustedes decidan que seamos.


Subite al cohete.”

sábado, 18 de noviembre de 2017

Hace dos años comenzaron a venir por todos nosotros


     Hace dos años comenzaron a venir por todos nosotros. Tenemos que buscar formas de resistir. Tenemos que defender la libertad. Tenemos que defender la democracia. O ni siquiera van a quedar nuestros huesos. 




sábado, 11 de febrero de 2017

Santiago Varela, Pluralidad de Voces en Radio Nacional



EN RADIO NACIONAL LA TAN MENTADA "PLURALIDAD DE VOCES" CONSISTE EN:

     a) Eliminar la programación local y regional de todas las emisoras de RN de las provincias del país. Esto es porque al estar ahí, los tipos conocen los problemas de ahí y al gobierno no le interesa que les comenten los problemas. Ni los de ahí, ni de ningún lado.

     b) Al no tener programación local y regional, no se necesitan periodistas locales o regionales. Esto es un ahorro importante de dinero. Incluso si no se usa el estudio no hace falta dejar la luz prendida. Menos contaminación.

     c) Al retransmitir la programación de Radio Nacional Bs As se consiguen dos cosas.
1) Que haya un solo discurso unificado para todo el país, que es algo que debe tener que ver con el mentado federalismo. Creo. (Este tema no es mi fuerte).   
2) Que por las provincias se sume algún changuito que escuche la radio, que aquí no escucha nadie. Eso ayudará a la autoestima de la conducción.

     d) Al no tener programación, no sólo no necesitan gente, sino que tampoco necesitan equipamiento y mucho menos edificios que se pueden vender, alquilar, excepcionalmente regalar a algún familiar. Eso transformaría la radio en la de menor rating y mayor rentabilidad, que es lo que verdaderamente importa.

     e) Esta situación podría variar en los casos en que los gobernadores de la provincia sean del PRO, la dirección de la radio provincial sea del PRO, los periodistas sean del PRO, los programas locales sean del PRO, los productores y operadores sean del PRO y las noticias sean del PRO. El equipamiento puede ser de alguna empresa privada cercana al PRO, que se los alquile o venda al PRO, porque no todo en la vida pueden ser palabras. (El servicio de limpieza tercerizado puede no ser del PRO, para demostrar amplitud ideológica).

     f) Recordar que la "Pluralidad de voces" consiste en repetir varias veces al día, todos los días, que aquí hay "Pluralidad de voces", eso a larga crea la "Pluralidad de voces".  (Ver: "III Reich y el objetivo de la Vielzahl von Stimmen" [Pluralidad de voces]).



Santiago Varela

Para COMUNA (Comunicadores de Argentina)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Roberto Retamoso, la sangre derramada no será negociada



La sangre.
La sangre de Paco,
todavía brilla
y late
transfundida,
en la sangre nuestra, en la sangre de tantos,
en la sangre de muchos,
que somos legión.
Corre, circula,
a través del tiempo,
a través de los cuerpos,
a través de la muerte.
Los buitres,
los carroñeros,
los mercenarios de siempre,
que de todo buscan ganancia,
quieren mancharla,
apropiándosela, bebiéndosela,
como si pudieran secarla
haciéndola mercancía
y a la vez
olvido.
Pero aunque tengan
el Poder y la Plata
no podrán chuparla
porque la sangre de Paco
es la sangre de todos
y a un pueblo entero,
por más que insistan,
nunca
podrán desangrar.



En Rosario/12. Contratapa. 

Escribe Ángela Urondo (hija del poeta y militante revolucionario) en su muro de FB: “En respuesta al mercenario Luis Majul, que con el aval de las autoridades de la provincia de Santa Fe piensa realizar una muestra titulada: 'De Urondo a Fontanarrosa', Roberto Retamoso publicó esta contratapa en Rosario 12 para compartir con ustedes”.

miércoles, 30 de octubre de 2013

30 años de democracia, ley de medios y Néstor Kirchner



LA RESISTIBLE ASCENSIÓN DE UN SUEÑO
(30 años de democracia, ley de medios y Néstor Kirchner)

Por Julián Axat

Nunca más oportuna la constitucionalidad de la ley de medios en un momento bisagra de la institucionalidad Argentina. Tres momentos: Se cumplen treinta años de democracia. Acaba de finalizar un período electoral que proyecta un mapa político. El recuerdo y el homenaje de Néstor Kirchner, a tres años de su fallecimiento. La constitucionalidad de la ley de medios irrumpe en escena en este contexto, insisto, bisagra.

Ayer, luego de leer una nota de opinión de Horacio Verbitsky, volví a leer la obra de teatro de Bertold Brecht, La resistible ascensión de Arturo Ui. Pensé entonces en la ley de medios y en la necesidad de la profundización del cambio iniciado en 2003, para los diez años que vienen. Pero también pensé en las formas que tienen los personajes más simples de ser inflados por un aparato gangsteril y corporativo para dar imagen y canalizar prejuicios sobre el suelo fértil en el que operan esas corporaciones que quieren una Argentina para pocos. Personajes que venden soluciones simplificadas a esos prejuicios de banalidad social fabricados por grupos concentrados, que cincelan el precipitado ascenso del personaje simple en poderoso político, encarnando la tracción-proyección de todos los odios y un poder para excepcionar las conquistas.

Ya ocurrió varias veces en la historia Argentina, pero esta vez participan formas de comunicación y aparatos del slogan que toman distancia de la base de sustentación política, para trasformarla en miedo, en temor, en seguro. El huevo de la serpiente nace desde adentro del propio proyecto político y se separa como antítesis en otro que no asimilamos y comienza su ascenso. Es la grieta que por errores y contradicciones propias permite colarse al proyecto negador, engendro no neutralizado a tiempo. La vigencia plena de ley de medios es el piso para fortalecer a la democracia conquistada en estos 30 años, a la larga coadyuva a neutralizar los factores de poder que permiten la ascensión de un Arturo Ui; aunque con la ley no baste; es necesario recrear el sueño y la transmisión.

Néstor dijo algunas cosas que “la astucia y la razón” de intelectuales de derecha perciben como “especulación”: “no vine para dejar mis convicciones en la puerta de la casa rosada” (un legado distinto para los que hacen de la política una forma de vida y dejan todo por la transformación, un compromiso ético que trasciende lo personal hasta incluso donar el cuerpo); “Vine a proponerles un sueño” (un legado de nuestros padres en la realización de un proyecto que entiende la política como sueño y profecía) “soy hijo de una generación diezmada, de las madres y las abuelas” (el problema generacional de los que se hacen cargo de una generación que fue golpeada, y la necesidad de transmitir un mensaje a la siguiente que la debe continuar-profundizar). Hablar un lenguaje que tome estas tres premisas históricas es el desafío (generacional) para hacer-construir una forma propia de emancipación política que incluya a los jóvenes y acerque el puente que –tarde o temprano- decidirá Cristina. Ojalá la astucia, el coraje y el compromiso con los más humildes, las conquistas de estos últimos diez años, sean la potencia que permita revertir la ascensión de un Arturo Ui.

Dejo el epílogo de Brecht: "Respetable público: aprendamos a ver, en vez de mirar como borregos. En vez de charlar, bla, bla, bla, bla, bla, debéis actuar. Lo que habéis visto estuvo a punto, de dominar el mundo aún no hace tantos años. Los pueblos terminaron por tener la razón, pero nadie puede cantar victoria antes de tiempo. ¡Todavía es fecundo el vientre que parió el suceso inmundo! Respetable público: aprendamos a ver, en lugar de mirar como el cordero que marcha al matadero."


viernes, 30 de agosto de 2013

Soy Cynthia Ottaviano, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y vengo a traer a esta audiencia lo expresado por las audiencias del público, tanto como denuncia, reclamo o consulta

Soy Cynthia Ottaviano, Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, y vengo a traer a esta audiencia lo expresado por las audiencias del público, tanto como denuncia, reclamo o consulta, como también en el marco de las tres audiencias públicas convocadas por esta Defensoría en distintas regiones del país.
Estamos realmente agradecidos y valoramos la oportunidad de que la palabra de las audiencias sea expresada porque hasta aquí sino,  no se hubiera hecho.
Antes que nada es necesario reconocer cuál es el escenario político conceptual de época. Así como la sociedad moderna produjo un nuevo sujeto social, el ciudadano moderno; también la sociedad actual, plenamente mediatizada, produjo una nueva ciudadanía, y es la ciudadanía comunicacional.
Y si la ciudadanía moderna supuso el reconocimiento de derechos civiles, políticos y sociales, característicos del constitucionalismo liberal y del constitucionalismo social de mediados del siglo pasado y de fines del siglo pasado, también la ciudadanía comunicacional implica el reconocimiento de nuevos derechos que se inscriben en este caso, en el constitucionalismo multicultural, propios de este siglo, del siglo XXI.
Hoy estamos hablando de las audiencias como nuevos sujetos de derechos, no ya como consumidores ni como usuarios, estamos hablando de ciudadanos comunicacionales.
La etapa empresarial de la información, que tenía como sujeto central al empresario que justamente consideraba que la información era una mercancía, terminó, es cosa del pasado.
También pasó la etapa profesionalista, que ponía en el centro de la escena al periodista, al sujeto profesional, que se arrogaba para sí el rol y el vínculo entre el público y la información.
Ahora vivimos la etapa universalista, que es profundamente democrática: la comunicación es un derecho humano, un derecho humano de dos dimensiones como se sabe y se ha mencionado, una individual y otra colectiva. Se trata de dar información, pero también de poder recibirla.
Y los servicios de comunicación audiovisual son parte integrante e inescindible de este derecho humano a la comunicación.
Esta idea, convalida la conclusión revolucionaria de Carlos Soria:
La información pertenece al público. A todos y a todas por igual.  
Ni a una empresa ni al periodista.
Por eso no puede estar en pocas manos. Menos aún, en una sola.
El público ya no es un sujeto pasivo, sino un sujeto central de la comunicación y tiene que  poder elegir.
Si uno grita y los demás susurran no hay elección posible.
Es esencial reconocer entonces ahora que esa sociedad mediatizada de la que estábamos hablando, que ese campo de la comunicación audiovisual, está atravesado por conflictos, por disputas, por tensiones derivadas de las estructuras sociales, políticas y económicas.
Justamente la LSCA se constituye en el instrumento político democrático de intervención concreta, para poder compensar y corregir las asimetrías entre los licenciatarios y también con las audiencias.
Esta ley poco sirve, si no altera la matriz económica que condiciona el reparto de la palabra con múltiples miradas, esto es lo esencial, y con múltiples formas de comprender la vida y el mundo.
Señor presidente, se nos ha dicho que esta Corte espera de los Amicus que la iluminen sobre los hechos y sobre el derecho.
Es necesario entonces que me refiera a las lesiones, a los daños concretos que día a día, que minuto a minuto, padecen las audiencias ante la concentración comunicacional.
Estos reclamos que voy a leerle fueron recibidos por el organismo a mi cargo en todo el país. Esto dice el público:
“En Rawson, provincia de Buenos Aires, CABLEVISIÓN es el único proveedor de servicios de televisión y limita su programación, discriminatoria y abusivamente, a solo 35 canales cuando publicita que es de 75. Se nos impide ejercer la libertad de elección y se nos dispensa un trato discriminatorio que restringe irrazonablemente el acceso a la información y a la diversidad cultural”. (Act. 78/13).
Dice que no puede elegir como lo han notado y que lo engañan con la cantidad de señales.
 “Tengo una hija pequeña y quisiera acceder al canal Paka-Paka. En abril de 2011 envié en reiteradas ocasiones mails a Cablevision pidiéndoles que incorporaran el canal a la grilla básica, están quebrantando nuestros derechos constitucionales a acceder a una TV de calidad que estimule el desarrollo y el bienestar de los chicos y las chicas argentino”  (Act. 452/13)
Dice que no puede accede a las señales educativas.
“¿Qué se puede hacer en Mar del Plata, donde somos ‘cautivos obligados’ de esta empresa ya que no podemos acceder a otro proveedor de cable, que permanentemente nos aumenta la tarifa. Somos jubilados, ¿a dónde vamos a ir para que no nos sigan aumentando?” (Act.89)
Ya escucharon, dice que están cautivos.
“En Tandil Cablevisión priva  a los argentinos de acceder a contenidos que en muchos casos son científicos y educativos. Es la única empresa que ofrece el servicio de televisión por cable…” (Act.22/13)
“Soy el dueño de un canal de aire, nacido con la nueva ley de medios, hace 4 años funcionamos en la ciudad de Funes, provincia de Santa Fe, y solo salimos por aire, o sea que solo nos puede ver muy poca gente, que es la que no cuenta con un  sistema de cable.
Me reuní varias veces con las dos empresas de cable de la ciudad, una es local y la otra es del Grupo Clarín, ninguna de las dos nos quiere incorporar, cuando la ley de medios exige que los sistemas de cable tomen los canales locales del área de cobertura. Act. 202/13).
Es víctima directa como han escuchado, del rechazo de nuevas voces.
Señor presidente, la imposibilidad de elegir cómo informarse, la concentración en la producción de bienes simbólicos, vulnera los derechos del público, como verá, de múltiples formas:
·         Reduce la diversidad de opiniones.
·         Unifica la línea editorial y estandariza los géneros y los estilos.
·         Ejerce supremacía en el establecimiento de los temas de la agenda pública, operando precisamente en el establecimiento de esa agenda, pero también es necesario analizar la agenda de recorte, es decir sobre los temas que no llegan a la agenda. No todos los hechos son noticias, si la decisión es de una empresa,  si es por una supremacía comunicacional. Esto es lo que Owen Fiss llamó la censura empresaria.
·         La concentración mediática destruye también las fuentes de trabajo y el debate público, por ende, conspira contra la democracia.
Aporto ahora el testimonio de Gustavo Granero, representante de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa: “La monopolización de los cables generó que se eliminen noticieros, que cientos de compañeros queden en la calle, que por ejemplo, un canal de aire en San Juan pretenda fusionarse con un cable para eliminar puestos de trabajo y uniformar la información.”
Uniformar la información, este también es el objetivo, el objetivo es editorial.
Claudio Frangolini, secretario general del Sindicato de Prensa de la provincia de La Pampa, dijo que “En mi ciudad, Santa Rosa, hay dos canales de televisión por cable que fueron fundados por familias del medio en los años ochenta. Cuando no pudieron crecer más, fueron vendidos en cifras millonarias; uno a Multicanal y el otro, a Cablevisión. Así fue que nos quedamos sin nuestras fuentes de trabajo genuino, porque Multicanal no tomó empleados. Después ambas empresas se fusionaron y quedó un solo informativo.”
Al proceso de integración horizontal que tuvo el sector del cable se sumó la integración vertical entre proveedores de señales, distribuidores, comercializadores y operadores de sistemas televisivos, permitiendo que las prácticas de exclusión sean posibles en diferentes mercados geográficos.
La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia advirtió en 2007 que cuando un proveedor de señales televisivas se encuentra integrado con un operador de cable es altamente probable que incluya en su grilla las señales propias, que excluya las de sus competidores y, en particular, las de los productores más pequeños.
Este es el caso de Sembrando Satelital, de la Red Intercable. Así lo explicó Luis Bonetto: “desde la creación de la señal tenemos una larga vigilia frente a las grandes cadenas de cableoperadores para participar de la grilla, no nos permiten ingresar, aun cuando nuestra señal es libre y gratuita. Parece ilógico, pero ni siquiera podemos vernos en la ciudad de Córdoba, sitio de nuestra propia emisión”.
La concentración, no sólo impide el acceso de nuevas voces.
También silencia otras.
Cuando se fusionaron Clabevisión y Multicanal, además de repartirse los abonados como mercancías, como usuarios y consumidores, sin considerarlos como sujetos de derechos, hicieron desaparecer las señales El canal de la Mujer, Bravo, El Chef, Cablesport, Supercine, Cablin y SofTV.
Así de simple, de un día para el otro desaparecieron, con el perjuicio que implica esto para las audiencias y por supuesto para las fuentes de trabajo.
Esta supremacía del Grupo Clarín se tradujo en un apartheid comunicacional cuyas víctimas son las audiencias que también tienen derecho a expresarse y a ser visibilizadas.
Por eso no debe ser objeto de esta Corte focalizarse sólo por el soporte en el que viajan las señales, por el espectro radioléctrico, el cable, el satélite, sino esencialmente sobre la cantidad de señales que pueden estar bajo el dominio de un mismo licenciatario.
Tampoco hay que analizar la propiedad en el sentido pleno, porque no son dueños, apenas son licenciatarios.
Otra realidad que padecen las audiencias en el largo plazo son las prácticas comerciales discriminatorias, conocidas como dumping. Se ofrece el mismo servicio de televisión a diferentes tarifas, en distintos mercados geográficos del país. Si existe competencia ponen precios bajos, lo que es imposible de sostener para otro. ¿Por qué? Porque ellos compensan la pérdida de ganancias en un mercado con las ganancias de otro. ¿El objetivo? Eliminar la competencia.


El caso de Punta Alta Visión es muy concreto. En 2008, el Grupo Clarín cobraba menos de 40 pesos mensuales contra los casi 90 que cobraba en el resto de país, acá puede verlo en las facturas que traigo.
Incluían HBO y Movie City, hasta el fútbol codificado. Esto afectó al único competidor sobreviviente Punta Alta Visión, que se vio forzado a no pasar los 47 pesos mensuales para no quedarse sin abonados.
Lo que buscan es erradicarlos del mercado, y después poner la tarifa  a su antojo.
Entonces lo que aparece como un beneficio en primera instancia, se termina traduciendo en un perjuicio muy concreto.
Tanto las conductas predatorias como las barreras que impiden el acceso a nuevos actores producen afectaciones concretas en los derechos del público que vengo a representar.
Por eso hacemos propia la recomendación conjunta de las relatorías del mundo, de 2007: “En reconocimiento de la particular importancia que la diversidad de los medios de comunicación tiene para la democracia, para prevenir la concentración indebida de medios de comunicación o la propiedad cruzada de los mismos, ya sea horizontal o vertical, se deben adoptar medidas especiales, incluyendo leyes antimonopólicas”.
En esta inteligencia, entendemos que el artículo 45 de la LSCA constituye el mecanismo regulatorio específico para promover el “pluralismo informativo” y, a través de él, la dimensión social del derecho a la información.
Recordemos que en Francia, se admite un servicio de TV nacional y uno local, y están excluidos los medios gráficos que superen el 20% del mercado. Situaciones similares hay en Italia, hay en Inglaterra y en Estados Unidos, sólo por citar algunos casos.
En ninguno de estos países, sería legalmente sostenible la posición del Grupo Clarín hoy.
Bueno, en la Argentina tampoco, si fuera por la ley, por sus legisladores, si fuera por las manifestaciones populares que están afuera, que no han entrado aquí a este lugar. Pero claro, ha sido posible por las medidas cautelares que ha dictado el Poder Judicial.
Es importante que tengan en cuenta que, desde nuestro punto de vista, la eventual declaración de inconstitucionalidad tanto en la cantidad de licencias, como en el límite de las señales que integran un servicio de comunicación audiovisual, permitiría por ejemplo que un grupo económico acapare todas las señales que brinde su propio servicio, excluyendo a las demás.
Una voz única, que lo digite todo y lo dirija todo, ante un Estado imposibilitado de actuar para salvaguardar el derecho a la comunicación, como está obligado a hacer.
En cuanto al artículo 41, desde la perspectiva de las audiencias, resulta fundamental la plena transparencia en el conocimiento de quiénes son los licenciatarios y la evaluación de su idoneidad. Para saber desde qué lugares, con qué intereses se comunica. Y esto sólo es posible con un Estado presente.
No se trata de parámetros sólo económicos, se trata también de parámetros democráticos.
El artículo 161 es la herramienta diseñada por el legislador para que los límites a la concentración se hagan efectivos.
El año previsto por el legislador se cuadruplicó. No sólo fue una ventaja para el Grupo Clarín.
Fue un daño al derecho de las audiencias y del público que represento.
¿Cuál sería la consecuencia de la aplicación del artículo 161 para el grupo Clarín?
La misma que para el resto. Se iniciará un procedimiento administrativo en el que podrán articular todas las defensas que estime adecuadas.
Pero, ¿cuál es la consecuencia de la no aplicación del artículo 161 en la esfera del derecho a la comunicación de toda la sociedad?
Imposibilidad de elegir, de informarse con libertad, una democracia debilitada.
Traigo ante este Tribunal la perplejidad del público que se pregunta día tras día cuánto es el tiempo que esta Corte estima conveniente para que entre en vigencia una normativa antimonopólica.
Señor presidente, proteger el nuevo foro, el ágora contemporánea, la ciudadanía comunicacional es poner en práctica mecanismos que impidan la monopolización y la homogeneización de los múltiples sentidos culturales, permitiendo igualdad de acceso y de oportunidades.
¿Cuánto tiempo más debe esperar el público para que dejen de lesionar su derecho a una comunicación democrática?
Vengo a decirles que ahora es tiempo de terminar con las posiciones dominantes o monopólicas.
Que ahora es tiempo de considerar la información como un derecho y no como una mercancía.
Estamos hablando del mismo grupo comunicacional que cuando tuvo la custodia de la libertad de expresión silenció un genocidio.
Es decisión de esta Corte permitir que la Argentina avance y profundice la democracia o hacerla retroceder 30 años en un segundo.
Yo sé que represento la honda que necesita David.
Pero ahora es tiempo de que esta Corte decida quién es David y quién es Golliat.
Para esta Defensoría del Público, no hay dudas.
Las audiencias, lesionadas por una concentración abusiva, depredatoria y cruel, son el David de esta historia.
Que Dios los ilumine.
Para que vean lo mismo que vemos nosotros, para que escuchen lo mismo que escuchamos nosotros y para que declaren la plena constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Muchas gracias.

sábado, 13 de julio de 2013

La CIA MECENAS DEL ARTE ABSTRACTO EN LATINOAMÉRICA

La CIA
MECENAS DEL ARTE ABSTRACTO EN LATINOAMÉRICA

Por José Antonio Cedrón

A mediados de la década pasada, Tom Braden, quien fuera dirigente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante la denominada guerra fría de los años 50, declaró en un explosivo documental transmitido por el canal 4 de la televisión independiente británica, que la División de Organizaciones Internacionales que encabezaba, coordinó y fomentó clandestinamente las más diestras ofensivas a favor del arte abstracto.

Se rió de su desfachatez con el mismo júbilo con que los poderosos de entonces venden hoy sus memorias (como si fueran sólo suyas) en mesas redondas, foros, programas televisivos, defendiendo el contexto (como si fuera también de su propiedad), a sabiendas que la audiencia ignora porque el pasado que vuelve no se baila, y aburre. Pero no se resignan.

Convencido de su tarea a favor de la libertad, Braden aceptó que la CIA fue el mecenas excepcional en la batalla por el éxito internacional de lo abstracto contra la influencia del comunismo, que se presentaba como “una perspectiva horrible para el mundo, dominado por las ideas estalinistas sobre el arte”.

Aún así, al interior de los cubículos, los expertos no se ponían de acuerdo.
Alcanza con saber que en 1947, el Departamento de Estado había tratado de organizar una gran exposición de arte norteamericano en el exterior, y se había visto obligado a un humillante retroceso después de los ataques de un pequeño grupo de parlamentarios, para los cuales el abstracionismo era “una forma de expresión degenerada, subversiva, paracomunista”.

Sin embargo, lo que fue malo ayer, puede ser bueno hoy.

Para que el mismo producto cambiara de cualidades, las máquinas recicladoras empezaron por las ideas, reduciendo los costos de inversión.

Tres años después, en 1950, durante la influencia generada por el senador Mc Carthy se desarrolló en plenitud la histeria anticomunista; los dirigentes más creativos de la CIA (muchos de ellos liberales graduados en Harvard y Yale) remaron clamorosamente contra la corriente con el objetivo de imponer en la escena internacional el arte abstracto “made in America”, en cuya novedad, frescura y creatividad veían un potente símbolo del llamado “mundo libre”.

Con la guerra fría a plenitud, la agencia financió en complicidad con banqueros, directores de museos, empresarios de elite y críticos, exposiciones internacionales de los más diversos y controvertidos exponentes del expresionismo abstracto estadounidense, como Jackson Pollock, Willem de Kooning, Mark Rothko, o Franz Kline, por ejemplo.

“Queríamos unir a los artistas —recuerda Braden—, también a los músicos, a los literatos y a todo su público en la batalla para mostrar que, al contrario de la Unión Soviética, Occidente y Estados Unidos en particular, eran devotos de la libertad de expresión y de los sucesos del intelecto sin barreras, en cuanto a lo que se puede decir, escribir, pintar, hacer...”.

En la frontera enemiga decían lo mismo, pero en edición rústica.
Para que esta unificación fuera posible, la CIA creó varias fundaciones-cortina en Nueva York en complicidad con críticos, directores de museos y millonarios que pagaron exposiciones en Europa y América Latina.

Con el afán de darle existencia y ganar reconocimiento en el mercado, tal apoyo secreto debía tener, como lo tuvo, la mayor penetración y todos los debates posibles que le fueran favorables ante el público y los mismos creadores.

Para administrar la intrincada red de fundaciones y de iniciativas, el servicio secreto también creó en 1950 el instrumento de difusión más grande del arte abstracto, el Congress for Cultural Freedom (Congreso para la Libertad de la Cultura), que abrió 35 sedes en el exterior y durante su apogeo empleó más de 300 personas.

El Museum of Modern Art, y el Whitney Museum de Nueva York, el Chase Manhattan Bank, de Nelson Rockefeller, diarios, revistas y medios audiovisuales tomaron parte activa en esta gigantesca promoción de los artistas abstractos.

La mayoría de los críticos, historiadores y sociólogos de la cultura entrevistados en el documental de canal 4 condenaron las pesadas interferencias de la CIA que, entre otras cosas, aparentemente ayudaron a Nueva York en la batalla contra París por la “supremacía cultural” mundial.

Pero Tom Braden no se arrepiente de nada:
“Estoy contento —asegura frente a la cámara— de que la CIA haya sido inmoral, si es que se puede llamar inmoral a la financiación secreta de lo que es esencial para la libertad del mundo”.

Según el documental, la CIA se sirvió del Plan Marshall para enviar dólares a organizaciones “culturalmente amigas” en Europa, y para la promoción del arte abstracto se apoyó también en una serie de revistas que financiaba en diversos países: desde la británica Encounter a la francesa Preuves, pasando por publicaciones de India y Australia.

Lo que no dijo el entusiasta Braden (tal vez debido a la fortaleza cultural de su formación), aunque lo sepa, es que para esos años en América Latina se tenía como agente de la CIA a un oscuro personaje de apellido Verias (o Veidas), de quien nunca se pudo comprobar si era uruguayo o brasileño, pero cuya estación cubría los países donde mayor influencia, asimilación y adhesiones podrían obtenerse.

Trabajó en las capitales de Uruguay y Argentina, como en ciudades de Brasil, donde debía “formar” críticos, galeristas, y coleccionistas  mediante el soborno y la falsa compraventa de obras para darle existencia al arte abstracto.

Pero la tarea principal era “comprar” medios de comunicación que, como en el negocio del disco, reciben “regalías”, no sólo por la difusión y defensa de esa línea política para las artes plásticas, sino por enfrentarla (sin decirlo expresamente) con el arte considerado “comprometido” o “socialista”.

Así, se crearon lujosas publicaciones, en las cuales se daban a conocer también los nuevos “críticos” de la “nueva” cultura, todos ellos pagados por el pragmatismo financiero elaborado por la CIA mediante fideicomisos.

Dos prestigiados galeristas con salones en el centro porteño de Buenos Aires, también fueron señalados en esa década, sin que se haya podido probar hasta la fecha su participación en el mercado doméstico. A menos que aparezca un Tom Braden sudamericano tan confiable como el original.

En un campo minado por veleidades egotistas y deserciones multicolor, la práctica fijó precedente, y tiene vigencia.

Lo cierto es que la línea hizo escuela en el sur.

Sabemos que una vez establecido el gusto oficial (el sentido estético) el comportamiento de los artistas en su mayoría trabaja por sí solo.

Esa conformidad compulsiva hace el resto y, por extensión, abre un poderoso segmento de impunidad y delación por el que puedan ser sacados del mercado aquellos motejados como “militantes” por su intransigencia.

Sin embargo, debido a la transformación de estos mercados y su globalización, el segmento tiende a borrar sus límites por la cooptación directa o indirecta de variados operadores, haciendo menos grosero, más sutil y engañoso el juego de la diversidad en el “mundo libre” del que Braden se ufana como pionero.

Con todo, sus confesiones del pasado sugieren una hermenéutica que debemos leer como memorias del presente.


Este trabajo forma parte del libro:
“La realidad miente más”, de próxima publicación.


José Antonio Cedrón nació en Buenos Aires en 1945. 
Poeta y escritor.

viernes, 10 de junio de 2011

Asco


Con qué santo derecho

condenar a la víctima

del arrancado corazón,

desnuda desde sus muertos,

alzada en alma sobre sus muertos

en el violento no ser

ni estar en este mundo,

desgracia dada

desde un terror bendecido con lujuria

por señores de la guerra y de la ley.

Atropellado corazón, imán

de vida nueva, curtido

parche, golpeando desde entonces

todos los silencios,

todas las miserias,

del derecho torcido

y realmente existente,

con clara, violenta, purísima

imprecación,

con dolor concebida,

con mácula siniestra

terrestre y argentina.

Con qué divina

inmarcesible ley

ordenan a las víctimas

(en ancas siempre

sobre la yegua indómita

de la ausencia infinita)

abdicación y retirada,

inclemencia para su propio dolor,

si solo ofrecen

el júbilo oral y pestilente

de su propio lenguaje miserable,

la reiterada cantinela

de imbéciles de feria,

el gozo anal de acumular

banquetes de excrementos,

silencios y fortunas,

en el camastro del olvido.

Carlos Aprea

sábado, 4 de junio de 2011

Carlos Aprea y la nata de los capitales




LA NATA DE LOS CAPITALES


¿Qué fue de tus ideales,
qué canción te compró?
La nata de los capitales
pobre tu corazón...
La nata de los capitales...
no se te banca más.

¿Por qué vamos a llorar?
¿Porque hoy sos vos el que dice:
"Vamos, vamos, la fama,
la oportunidad está aquí"?
La nata de los capitales...
no se te banca más.

Vas con Clarín, con la Señora
con la T.V. negadora,
con los políticos bien decorados,
con tus blasones todos quemados,
gente re humana, gente derecha
de leche inmunda cual fugazzetta!
La nata de los capitales...
no se te banca más.

A buscar el pan y el vino
todos fuimos muchas veces,
¿pero a negar el camino?
¿Qué mal te aqueja?, ¡no transes más!
La nata de los capitales no se banca más.

No se banca más!
La nata de los capitales no se banca más.

jueves, 31 de marzo de 2011

Los niños y los medios de comunicación, a propósito de Pakapaka, por Julián Axat

A propósito de Pakaka


El derecho de los Niños a la educación y al libre acceso a la Información que garantice ese derecho. Sobre el compromiso de los Estados a remover los obstáculos que produzcan discriminación comunicativa. Todo impedimento u obstáculo hacia los niños, a acceder a un medio de información amplio, público, gratuito como espacio audiovisual, violenta la Convención de los derechos del Niño, de rango Constitucional desde 1994 (art 75 inc.. 22). La afectación del principio de no discriminación a la infancia por su condición de tal, es primeramente contemplada por el art. 2.2, cuando establece: 2. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares. La discriminación basada en cualquiera de los motivos que figuran en el artículo 2 de la Convención, bien sea de forma manifiesta o larvada, atenta contra la dignidad humana del niño y puede debilitar, e incluso destruir, su capacidad de beneficiarse de las oportunidades de la educación.[1]

Es decir, las personas adultas, los funcionarios del Estado, las empresas tienen el deber positivo de remover aquellos obstáculos que impidan el acceso a la información cuyos contenidos didácticos y de formación aseguran a la infancia el goce de otros derechos y bienes, según su interés superior: Art 3. 2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas. Art. 13 1.El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño. Vinculando el principio de no discriminación del art 2 de la CDN y el art 13 recientemente citado, el Comité de Derechos del Niño de la ONU ha sostenido:



La obligación de respetar exige que los Estados Partes eviten las medidas que obstaculicen o impidan el disfrute del derecho a la educación. La obligación de proteger impone a los Estados Partes adoptar medidas que eviten que el derecho a la educación sea obstaculizado por terceros. La de dar cumplimiento (facilitar) exige que los Estados adopten medidas positivas que permitan a individuos y comunidades disfrutar del derecho a la educación y les presten asistencia. Por último, los Estados Partes tienen la obligación de dar cumplimiento (facilitar el) al derecho a la educación. Como norma general, los Estados Partes están obligados a dar cumplimiento a (facilitar) un derecho concreto del Pacto cada vez que un individuo o grupo no puede, por razones ajenas a su voluntad, poner en práctica el derecho por sí mismo con los recursos a su disposición. No obstante, el alcance de esta obligación está supeditado siempre al texto del Pacto[2]


En aquello que hace especialmente a los medios de Comunicación y al acceso universal de los niños a contenidos de calidad y que promuevan su bienestar, la CDN establece: Artículo 17 Los Estados Partes reconocen la importante función que desempeñan los medios de comunicación y velarán por que el niño tenga acceso a información y material procedentes de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y su salud física y mental. Con tal objeto, los Estados Partes: a) Alentarán a los medios de comunicación a difundir información y materiales de interés social y cultural para el niño, de conformidad con el espíritu del artículo 29; b) Promoverán la cooperación internacional en la producción, el intercambio y la difusión de esa información y esos materiales procedentes de diversas fuentes culturales, nacionales e internacionales; c) Alentarán la producción y difusión de libros para niños; d) Alentarán a los medios de comunicación a que tengan particularmente en cuenta las necesidades lingüísticas del niño perteneciente a un grupo minoritario o que sea indígena; e) Promoverán la elaboración de directrices apropiadas para proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar, teniendo en cuenta las disposiciones de los artículos 13 y 18.


La CDN establece que los niños tienen derecho a acceder a una información adecuada, ya que los Medios de Comunicación Social desempeñan un papel importante en la información destinada a los mismos, debiendo promover su bienestar moral, el conocimiento y la comprensión entre los pueblos y respetar la cultura del niño. Es obligación del Estado tomar las medidas de promoción a este respecto y proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar. En cumplimiento de tal pauta el Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha dictaminado que:


82. El cumplimiento del derecho del niño a la información de manera coherente con el artículo 17 es en gran medida una condición necesaria para la realización efectiva del derecho a expresar las opiniones. Los niños necesitan tener acceso a la información en formatos adaptados a su edad y capacidad respecto de todas las cuestiones que les interesan.


83. El Comité recuerda también a los Estados partes que los medios de comunicación constituyen un recurso importante tanto para fomentar la conciencia del derecho de los niños a expresar sus opiniones como para brindarles la oportunidad de expresar esas opiniones públicamente. Insta a que se dediquen más recursos en los distintos tipos de medios de comunicación para incluir a los niños en la preparación de programas y en la creación de oportunidades para que los propios niños desarrollen y dirijan iniciativas relativas a los medios de comunicación con respecto a sus derechos.[3]

En su 11º período de sesiones (octubre de 1996) el Comité de Derechos del Niño de la ONU decidió dedicar un día de debate general a la cuestión de "El niño y los medios de comunicación.[4] El Comité expresó la opinión de que, al igual que en el caso de los derechos humanos en general, la prensa y otros medios de comunicación tienen funciones esenciales que cumplir en la promoción y protección de los derechos fundamentales del niño y en la puesta en práctica de los principios y las normas de la Convención. El Comité también expresó que:

“... la opinión de que los medios de comunicación podían desempeñar un papel decisivo en la vigilancia de la realización de los derechos del niño e identificó áreas de trabajo sobre el tema: a) La participación de los niños en los medios; b) La protección de los niños de las influencias perjudiciales de los medios; c) Respeto por la dignidad, privacidad e intimidad de los niños en los medios... El Comité estima necesaria la participación de los niños en los medios de comunicación con carácter continuado, debiéndose exigirse a los Estados que adopten las medidas concretas para alentar a los medios de comunicación social a difundir información y material de interés social y cultural para el niño de conformidad con el espíritu del artículo 29 de la Convención, tal como se pedía en el apartado a) del artículo 17...” El artículo 29 de la CIDN, establece que:

“... la educación del niño deberá estar encaminada a: a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades; b) Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas; c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya; d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena; e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.

Vinculando el art 17 y el 28 de la CDN, el Comité consideró esencial la clara identificación de las influencias perjudiciales en los medios de comunicación, así como la necesidad de despertar, mediante la escuela y otros centros, la conciencia de los niños sobre la manera de abordar las cuestiones relacionadas con los medios de comunicación. Para ello recomendó promover programas de educación sobre la forma de relacionarse de manera crítica y constructiva con los medios de comunicación. También estimó que debía lograrse un mejor equilibrio en los Medios de Comunicación entre la preocupación por la protección y el reflejo exacto del mundo real; se subrayó que debían abarcarse tanto los aspectos positivos como los negativos de las noticias.[1] Se hizo referencia a la necesidad de proteger y preservar la diversidad cultural y evitar los estereotipos culturales. Sin perjuicio que estos derechos son directamente operativos para todos los argentinos,[5] y no requieren reglamentación alguna (bastaría citar el art 19 de la CADH y el 43 de la CN, para que cualquier ciudadano peticione en función de reestablecer estos derechos), la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual nº 26.522, en su art. 68 establece el siguiente estándar: “… Protección de la niñez y contenidos dedicados… La reglamentación determinará la existencia de una cantidad mínima de horas de producción y transmisión de material audiovisual específico para niños y niñas en todos los canales de televisión abierta, cuyo origen sea como mínimo el cincuenta por ciento (50%) de producción nacional y establecerá las condiciones para la inserción de una advertencia explícita previa cuando por necesidad de brindar información a la audiencia (noticieros /flashes) pueden vulnerarse los principios de protección al menor en horarios no reservados para un público adulto.[3]


Tanto el presente artículo como los objetivos educacionales previstos tienen en cuenta la “Convención sobre los Derechos del Niño” en su artículo 17 la importante función que desempeñan los medios de comunicación y obliga a los Estados a velar porque el niño tenga acceso a información y material, sin restricciones de ningún tipo, procedente de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y su salud física y mental.

En conclusión, los medios de comunicación tienen un efecto amplio en la forma de ver el mundo y por lo tanto se encuentran en posición privilegiada para garantizar actitudes con respecto a los derechos de la infancia. Los medios de comunicación se encuentran en posición privilegiada para generar debates sobre los derechos de la infancia y ofrecer a los niños y niñas un instrumento donde expresar sus opiniones y receptar aspectos de calidad que promuevan su bienestar y crecimiento. La CDN se dirige directamente a esos Medios de Comunicación exigiéndoles a los gobiernos que alienten –y también obliguen haciendo uso del poder de policía estatal- "medios de comunicación que difundan información y materiales de interés social y cultural para el niño en crecimiento". El Estado tiene el deber y el compromiso internacional de remover aquellos obstáculos que impongan los medios de comunicación privados, que limiten el acceso universal a los derechos de la infancia.



Julián Axat.

Defensor Penal Juvenil de La Plata, capital de la Pcia de Buenos Aires.

...
1 Observación N° 1 de la ONU- Propósitos de la Educación. 17/04/2001 CRC/GC/2001/1. General Comments 2 Comité de Derechos del Niño de la ONU. Observación general Nº 13: El derecho a la educación (artículo 13). Pto. 47 3 Observación n° 12, COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO, 51º período de sesiones, Ginebra, 25 de mayo a 12 de junio de 2009. En: http://www.cimacnoticias.com/especiales/amndi/instrumentos_inter/observaciongral12.pdf 4 Véase: http://www.sadop.net/notas/4491-4a1d915af2611.pdf 5 Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de proteger a los niños y niñas evitando estereotipos sobre la infancia y la presentación de historias sensacionalistas. Comité de los Derechos del Niño de la ONU - "El niño y los medios de comunicación”, 1996. Al respecto puede comprobarse el trato que medios como Clarin realizan sobre niños en conflicto con la ley penal: http://www.diariosobrediarios.com.ar/eldsd/zonadura/2007/agosto/9-8-2007.htm 5 "... a los tratados internacionales –mucho más cuando, como es el caso de la Convención sobre Derechos del Niño, tienen jerarquía constitucional– hay que adjudicarles lo que se da en denominar "fuerza normativa". Quiere decir que son normas jurídicas, que tienen aplicabilidad directa y que, para que esa fuerza normativa desemboque en la eficacia de la dimensión sociológica del mundo jurídico, es menester que cuenten con un mecanismo garantista. Siendo así, reaparece el sistema judicial de control para descalificar las transgresiones, para esperar las omisiones en el cumplimiento (que también son transgresoras e inconstitucionales), para desarrollar la interpretación, etcétera"... “La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño reclama a los abogados y a los jueces un complicado trabajo jurídico a fin de hacer efectivos los derechos por ella reconocidos a los más chicos y en muchos casos, a los más vulnerables entre nosotros. Esta tarea es ciertamente compleja pero urgente en la medida en que el legislador no dé cumplimiento a la obligación de adecuar la legislación al instrumento internacional” (Mary Beloff, La aplicación de los Tratados sobre derechos humanos por los tribunales locales; Edit. Del Puerto- CELS, Comp. a cargo Martín Abregú-Christian Courtis; Pag. 623 a 625).-