"Aquí nadie / tiene derecho a distraerse, / a estar asustado, a rozar / la indignación, a exclamar su sorpresa". F.U.
martes, 11 de junio de 2024
JUAN GELMAN Mire, le voy a contar algo
jueves, 3 de febrero de 2022
DARÍO CANTON Atado al árbol de la escritura
miércoles, 2 de febrero de 2022
RODOLFO EDWARDS La borra de la poesía
miércoles, 1 de diciembre de 2021
EUGENIO MANDRINI Ahora que soy uno de ellos
LOS PECES MÁS
LEJANOS
Antes me intrigaba saber por qué,
sentados en la orilla del día, los que venían a pescar permanecían allí, de
espaldas a lo que se supone que es el mundo, y entregados al olvido del tiempo.
Ahora
que soy uno de ellos, lo sé.
Estamos
aquí desde que aprendimos que estas aguas son menos turbulentas que las del
espejo, aquel otro río donde alguna vez echamos todos los anzuelos y recogimos
sólo viejas confesiones, estallidos apagados, tierra conclusa. Estamos aquí
desde que llegamos deseosos de partir, y no nos atrevimos. Traíamos la meta de
alcanzar a los peces más lejanos, aquéllos que serán los últimos en morir, y
todavía no nos atrevimos.
Tal
vez lo hagamos cuando eso, a nuestras espaldas, que se supone que es el mundo,
deje de cortejarnos con sus luces, que entre derrumbes, aún titilan.
Los
peces más lejanos, como es su costumbre, aguardarán, multiplicados.
En
Conejos en la nieve, Ediciones
Colihue, Buenos Aires, 2009
Eugenio Mandrini (Buenos Aires, 16 de diciembre de 1936 – 30 de noviembre de
2021) / Foto: jmp
lunes, 22 de noviembre de 2021
JORGE FALCONE Con los pies hundidos en la tierra
sábado, 30 de octubre de 2021
JUAN GELMAN La eternidad es una idea violenta
lunes, 30 de noviembre de 2020
LILIANA CAMPAZZO Yo me robaría el cajón de Maradona
Yo
me robaría el cajón de Maradona.
Saldría en un carro de botellero
como los que había en mi barrio cuando chica.
O mejor en el carro de Pascualito
que pasaba por el frente
de la casa de mi nona.
Me robaría al Diego
para pasearlo por todos los barrios
de pibes pobres
por todos los bordes
de los bordes.
Dejaría que lo tocaran
le tiraran flores, camisetas,
pelotas de trapo, besos.
Lo peregrinaría a Luján,
o hasta el mismo límite
en Ushuaia.
Lo pasearía con una orquesta
que tocara cumbias, tarantelas
el ji ji ji de los Redondos.
Todas sus mujeres bailarían atrás
y habría diez cuadras con sus hijos
caminando.
Dos caballos oscuros
arrastrarían ese carro.
Un recorrido eterno
dando vueltas
aviones dibujando con humo
10 en el cielo.
Vendedores de gorras
remeras
pelotas
salvarían este año de miseria
Choripanes pochoclos
tipos vendiendo pelotas con su cara
banderitas.
Me robaría el cajón
con las flores
y lo sostendría en este viaje
hasta que el sol la lluvia
la tierra el viento
lo volviera cenizas
que volaran
por todo el territorio
de la patria.
Liliana Campazzo nació en Buenos Aires en 1959. Desde 1976 vive en El Cóndor, provincia de Río Negro. Este poema lo subió a su muro de FB el jueves 26 de noviembre minutos después de las 18. El Cohete a la Luna, en un artículo de Horacio Verbitsky, lo publicó ayer domingo.
domingo, 4 de octubre de 2020
MIGUEL MARTINEZ NAÓN Yo soy de dos infancias
EL TIEMPO Y LA
CASA
YO SOY DE DOS
INFANCIAS…
Yo soy
de dos infancias.
En el jardín de Cuernavaca vive una.
Al sur del sur,
río, mar, y desierto la segunda.
Las dos me hacen equilibrio
en un puerto de nube.
Una celebra el día de los muertos,
la otra cumplió su finitud
en el
abrazo del abuelo.
PASADO
Alguien
pregunta por mí.
No daré a conocer las prendas de mi celda.
No daré señales de este tiempo pasado.
He querido regresar bajo el agua
y que la gran hormiga
que conforma mi pecho
no pregunte la hora de su muerte.
...
Te
pregunté si me querías,
por
todas partes te pregunté si me querías.
Hay
una voz de amor que no tiene boca
una
mujer en la palabra mujer,
sin
cara en el llanto,
sin
lengua.
Hay
una foto
y
estás
y
estamos
y el
mundo es un barco que dobló la esquina.
MUJERES
ESCONDIDAS
Se
ocultan
para
no ser despedidas del alma.
El
barco que las atraviesa se hace polvo.
Se
quitan de encima los escombros se sacuden
las
enaguas.
Ya
pasó lo peor dice una
quitando
los diarios que forran los ventanales.
Se
propaga la luz.
Expuestas
al gentío los ojos como postigos se enlutan.
Dos
mujeres en un cuerpo
atravesadas
por un barco.
Lo
advertí desde la vereda de enfrente
cuando sus ojos me abandonaron.
DESCOSIDA
Perdió
la boca en el camino,
y la
cobija.
Carajo
sólo
escupo aire me dijo Descosida.
Paragolpes
atados a la gente,
la
misma piel quedándose sin gente.
Quién
lo merece.
Cara o
seca,
el que
gana pierde y el que pierde la cuenta.
Yo lo
hice, dijo Descocida,
con
este mismo brazo cuidé la gracia.
No
canté a nadie.
No
solté una palabra.
Con el
otro brazo
me
repartí para siempre.
ESTACIÓN DE
SERVICIO
ESTACIÓN DE
SERVICIO
(Fragmento)
Me
siento en la estación de servicio
Embocando
la
taza en la boca
la
letra en el papel
el ojo
en el delantal de la mesera
el
espejo en la cara
la
espesura en la estupidez mayor
y así
sucesivamente.
Debería
retirarme
para
que venga otro
a
sentarse
a
pedir algo
…
Mi
títere,
El
títere de la tristura,
vuela
en el lugar,
mi
compañero
serenísimo
hace
sombra
y una
niña salta cuerda.
Yo me
gano la vida,
perplejo
como un horno de barro
me
gano la vida
me
gano una nube más en el cielo de los fabuladores.
(Cuando
era chico entraba solo a los velorios de cualquiera,
no me
importaba quien era el muerto.
Seguía
el cortejo con la aurorita verde,
pedaleando
hasta el entierro)
…
Yo no
quiero esta locura con forma de corazón.
Yo
quisiera irme.
Vivo en el altar como la mayoría.
Vivo del trabajo como la mayoría.
Vivo de la sed y el hambre como la mayoría.
No
quise internarme a mí.
Yo no
quería que me reemplazaran.
VIENE…
Viene
de una zamba
esta
tristeza de la mañana/
vuelve del otro mundo al estanque vacío/
sobrevuela
la silueta de mis amigos allanados/
llega
como una indulgencia
del amanecer
llega
Selección
de textos de Estación de servicio,
2012, primer libro de poemas de MMN: jmp
lunes, 17 de agosto de 2020
GUILLERMO SAAVEDRA Un prócer se desmarca de unos turros
A quellos indeseables que estos días,
N egando toda forma de cordura
A mí no me convocan sus miserias,
R atones aferrados a su queso.
T uve la dicha de pelear por algo
I ndiscutible, justo y soberano,
N o su infamia de mucho para pocos.
viernes, 14 de agosto de 2020
JULIÁN AXAT Perros del Cosmos
lunes, 10 de agosto de 2020
GUILLERMO SAAVEDRA Para el Fondo y sus burradas
![]() |
Mariana Enriquez, directora del área de letras del Fondo Nacional de las Artes / Foto: Alejandro Guyot
SOR JUANA
REVISITADA
(PARA EL FONDO Y SUS BURRADAS)
Poetas
probos que acusáis
a la Saiegh con razón,
tenéis ya mi bendición
pues ella quedó en orsai.
Ya la
Enríquez obró mal,
equivocóse de tren;
pues, pudiendo hacer un bien,
tramó un concurso fatal.
Adhiero
a la resistencia
ante tal calamidad:
convocar con liviandad
a un asunto que es demencia.
Parecer
quiere el enredo
de este certamen tan loco
que nos pelemos el coco
con versitos sobre el miedo;
o, con
presunción muy necia,
de ciencia ficción, baladas;
o fantasías rimadas
que la poesía no aprecia.
¿Qué
humor puede ser más raro
que este, falto de consejo?
Él mismo empaña el espejo
y afirma que está muy claro.
Con el
gesto y el desdén
de asumirse “proveedor”,
flaco nos hace el favor,
pretendiendo obrar muy bien.
Así la
poesía no gana;
pues si tal consigna acata,
se vuelve vulgar y chata,
y si la niega, va en cana.
Mientras
tan necios andéis
con premios de tal nivel,
a mí culparéis de cruel
y a otros también culparéis.
¿Pues
cómo ha de estar templada
la población de poetas,
si nos ofrecéis galleta
y decís que es ensaimada?
Y
entre el enfado y la pena
que tal entuerto provoca,
¿nos callaremos la boca,
diremos “enhorabuena”?
Vuestra
llamada da pena,
sin libertad y sin alas,
¡y después de hacerla mala
la queréis hallar muy buena!
¿Qué
culpa habremos tenido
de vuestro frangollo errado:
que mal nos huela el pescado,
o nos sepa recocido?
¿Para
qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Si el convite bien hacéis,
no emitiremos ni un ay.
Aprended
a convocar
y después, con más razón,
tendréis nuestra aprobación,
no nos haremos rogar.
Bien
con muchas armas fundo
contra tamaña arrogancia:
la de pretender fragancias
en concursos nauseabundos.
Guillermo Saavedra (Buenos
Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…









