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sábado, 26 de febrero de 2011

Antonio Preciado, soy un sobreviviente que apenas ha nacido

ESTE HOMBRE, SU FUSIL Y SU PALOMA

Soy un sobreviviente
que apenas ha nacido;
viejo y reciente,
como el sol temprano.
Soy el mismo de ayer,
pero crecido,
y estoy tocando el cielo
con mis manos.
Soy el mismo de ayer,
enloquecido,
y trepo tempestades
con mi brazo.


Antonio Preciado nació en Esmeraldas, Ecuador, el 21 de mayo de 1941.

Antonio Preciado, me quedo al pie de este poema

ESPANTAPÁJAROS


Alguno de nosotros ha querido mezclar
en esto de nosotros
a un extraño,
y le dijo al oído nuestros nombres,
de qué lado dormimos,
os sueños que soñamos,
el agua que bebemos,
e1 camino que andamos
con mayor certeza,
el cadáver que aguarda a cada uno
al final de sus pasos.


Hay pues entre nosotros
alguien que se ha torcido
y nos ha traicionado,
alguien que por el lado del abismo
sacó los trapos sucios al espacio,
alguien tan bueno,
bueno,
alguien tan desleal con sus pecados
que al reverso de su hombre siempre ha sido
algo así como un ángel desplumado.

Y yo temo a los ángeles lo mismo
con plumas o sin plumas.
con alas o con brazos.
así que ¡salgan de mis pronto
el ángel desde arriba
y el ángel desde abajo!
que aquí se salva el mundo
mundo
mundo,
pues yo me quedo al pie de este poema
como un descomunal espantapájaros.


Antonio Preciado nació en Esmeraldas, Ecuador, el 21 de mayo de 1941.

Antonio Preciado, un soldado de la Revolución Ciudadana


LA REVOLUCIÓN CIUDADANA


¿Cómo conoció al presidente Rafael Correa?
–¡Yo no lo conocía personalmente antes de ser ministro! Apenas fue elegido, él me invitó a una reunión en su oficina en Quito. Allí me contó que iba a crear un Ministerio de Cultura –desdoblándolo del de Educación– y que su idea era proponerme como primer ministro de Cultura del Ecuador. Me lo dijo así, tan tranquilamente. Le pregunté si podía pensarlo unos días. No, me dijo, necesito saberlo cuanto antes, necesito empezar a trabajar ya mismo en las áreas clave. Ahí fue cuando le advertí que yo no lo había votado.

–¿Y a quién había votado?
–Es que en mi país hay dos vueltas en las elecciones, en la primera se presenta una cantidad de candidatos, a la segunda van los dos que obtienen más votos. Yo en la primera vuelta había votado a un amigo que fue rector de la Universidad de Guayaquil, León Roldós, que no pasó a la segunda vuelta. Cuando se lo advertí al presidente Correa, él no se inmutó: Agradezco que me lo hayas dicho, eso habla muy bien de ti y no cambia de ninguna manera el ofrecimiento, me dijo.

–Tras casi dos años en el cargo, usted renunció. ¿Por qué?
–Porque soy un soldado de la Revolución Ciudadana y siempre estaré cubriendo el cargo en el que sea necesario, hasta que sea necesario.

–¿Para qué es necesario un soldado poeta?
–Se trata de las otras armas, las de la inteligencia y las de la acción política. El presidente me pidió que me fuera como embajador a Nicaragua, y allí fui, voy a cumplir tres años en esta función, con gran felicidad. Mi rol sigue siendo el mismo, desde otro lugar: mostrar el rostro multidiverso, multiétnico, del Ecuador en la política exterior y en las misiones diplomáticas de nuestro país. Lo mismo hice cuando fui embajador ante la Unesco, hasta que el entonces presidente Lucio Gutiérrez se divorció totalmente del pueblo que lo había elegido y de los movimientos sociales que lo llevaron al poder, declarándose el mejor amigo del imperio entre los presidentes latinoamericanos. Entonces, claro, renuncié.


Entrevista de Karina Micheletto en Página/12 del viernes 25 de febrero de 2011.