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jueves, 23 de julio de 2020

RODOLFO EDWARDS Ahora que se murieron





ahora que se murieron
Marzolini Perfumo
Fontova y Chris Squire
y mi viejo está bajo tierra
en Chacarita
veo que el abismo
está ahí nomás
todo se acelera
truena un caño de escape
en el silencio de la noche
mi época se borra
como tiza del pizarrón

se me va la vida
y todo esto fue
sólo un chiste malo
y corto


Rodolfo Edwards (La Boca, Buenos Aires, 1962), poeta

martes, 18 de junio de 2019

JULIÁN AXAT Del otro lado del mundo de este lado de mi amor




CUANDO LAS GASOLINERAS SEAN RUINAS ROMÁNTICAS

En el futuro volverán los escuálidos a sobarte las piernas
perros demócritos astronautas del Apolo XXI de Rugama sin sueños
cantineras espiritas acosadas por poetas malísimos provenientes
de nuevas galaxias que te traerán mi cabeza cortada para ser exhibida
sobre los hímenes de mármol intactos de una selva negra estremecida
en el planetario de seres del universo también exhibidos como yo
seré una puta que ama demasiado a una inteligencia artificial

En el futuro volverán a llamarte y en un aullido pronunciarás mi nombre
el que será captado por las antenas de generaciones posteriores
del otro lado del mundo de este lado de mi amor


LAPSUS POR EL ÚNICO MINISTERIO POSIBLE

Cuando todo estalle no habrá déficit ni riesgo
ni polen ni musgo en las alcantarillas de los alacranes grises
ellos con sus carpetas comenzarán de nuevo a inflar
el crédito del porvenir
para que vuelva a estallar tarde o temprano y así un campo de batalla
la pesada herencia de los cautos & ramplones
que mis nietos no sean la marea que se corrompa
reconociéndose en el espejo imagen de tentáculos que lleva la Historia

Parece normal que cuando todo estalle
el único Ministerio que quede sea
el de la Poesía


En Cuando las gasolineras sean ruinas románticas, Prueba de Galera, La Plata, 2019

15/06/19 Presentación en La Plata de Cuando las gasolineras sean ruinas románticas
Julián Axat, Néstor Mux, Eugenia Straccali y José María Pallaoro

Julián Axat (La Plata, Argentina, 1976)

martes, 19 de febrero de 2019

GUILLERMO SAAVEDRA “Estamos más mejor que con Cristina después de haber rifado la Argentina”

La inmundicia no descansa

UN PELOTUDO EN GIRA POR LA INDIA

Un cajetilla al pedo por Oriente
dio en recalar en tierra de brahamanes,
y fiel a su prestigio hizo desmanes
de los que el pelotudo no es consciente.

Hizo chocar un tren con una vaca
–allí, donde las vacas son sagradas–
y en tren de continuar con sus cagadas,
¡Vaca Muerta ofreció el triste maraca!

Allí donde la indómita Cristina
vendió tecnología a cuatro manos,
este infeliz proyecto de gusano
apenas vendió tres kilos de harina.

Los indios le abrirán muy bien el poto;
los indios de estas pampas, con mil chotos.



ES LA MIERDA DE SIEMPRE, MÁS MIERDOSA

Son los canas de siempre, son la yuta:
ese caldo crecido en la pobreza
que jamás se cocina con grandeza
y que ofrece coartada al hijo ‘e puta.

Pero el denso frangollo corrompido
desde siempre en la cloaca del sistema
hoy se ceba en su práctica de enema
con la venia de turros malparidos.

Hoy la cana es más gorra y más taquera
porque un combo de loca marca Pato
y un boludo al que todos llaman Gato
les abrió con vehemencia la tranquera.

Hoy la cana es más mierda y es más dura:
palo y gas… y se afanan la verdura.


FOLÍCULO DE MIERDA MANDÓ FRUTA

Este bolo fecal de la saraza,
este gladiolo emético y guampudo,
este amargo muñón de pelotudo,
errático cual pedo en la terraza,

huevo muerto de liendre analfabeta
empollado en las bolas del imperio
y crecido en el turbio falansterio
de la sórdida runfla reconcheta,

volvió a vender sin fe carne podrida:
“Estamos más mejor que con Cristina
después de haber rifado la Argentina”,
gorjeó con voz de verga desnutrida.

Vas a morir, folículo de mierda,
trincado por derecha y por izquierda.


FALSA CHETA VENCIDA EN LA VITRINA

Esta cholga adherida a las pelotas
de un tilingo y mil fiolos en cadena;
esta momia precámbrica y obscena
con sus gélidas nalgas en compota;

esta absurda melliza de sí misma,
falsa cheta vencida en la vitrina
de una inicua y mefítica Argentina
que se ceba secándonos la crisma;

este arcaico chucrut con botulismo
da su vida, nos dice –por si acaso
le quedara de vida algún retazo–,
si con darla no gana el kirchnerismo.

Ya estás muerta, lampazo de los garcas,
en la triste mesaza de las Parcas.


DOS MAFIAS QUE SUPURAN Y EYACULAN

Crecidas en la noche imperdonable
de Videla, de Agosti y de Massera,
cebadas en la fiesta interminable
de la patria incivil y financiera,

estas dos mafias dizque periodistas
supuran, pedorrean y eyaculan
su speech de rastacueros y rentistas,
militando el ajuste en sendas mulas.

Uno elogia el comer de la basura;
al otro lo emociona que una nena
violada se convierta en madre en pena:
son un regüeldo de la dictadura.

Van a morir, Magnetto y Bartolito,
flambeados por mil chongos en Fiorito.


TRUFA RENGA CURTIENDO A LOS DOCENTES

Tuneada en el estilo macritrucho,
una chuleta aviesa y abombada
vino a seguir cortando en rebanadas
la educación común con un serrucho.

Sorete encorsetado y taciturno,
perpetra una gestión que la deschava:
avanza con el curro de UNICABA
y cierra la inscripción a los nocturnos.

Ahora sale a engrupir a los docentes
mandándoles patéticas esquelas:
“Nosotros no cerramos las escuelas”,
dice esta trufa renga y maloliente.

Hay en su nombre una verdad desnuda:
Acuña Soledad esta conchuda.


UN FLEMÓN QUE VUELVE A VENDER HUMO

El saqueador serial –terca lamprea
adherida en un tic desaforado
a la teta indefensa del Estado–,
con su cara de cuis con menorrea

y un DNU flameando en el ojete,
vuelve a intentar vendernos humo en barra.
Estéril cascarón de butifarra,
graznó sin que le tiemblen los juanetes:

“Si no salió por ley, saldrá con fritas:
a aquel que esté acusado de corrupto,
de narco o kirchnerista, en dos eructos,
le vamos a sacar toda la guita”.

Flemón de comadreja desvelada,
vas a morir trincado en La Salada.


UNA MOJARRA OCIOSA SE DEFIENDE

Esta merluza vieja y desconchada,
alfeñique concheto y en capilla,
engendro de un mafioso con ladillas,
ha vuelto a hacer lo que más hace: nada.

Mojarra aluvional, moco adherido
a la ganancia turbia de los garcas,
rascándose sus bolas de monarca
de los boludos pálidos, perdido

en su ambición de grasa analfabeta,
se expidió como siempre, farfullando:
“¡No entienden que yo estoy vacacionando
de un año de hacer fiaca y en chancletas!”

Vas a morir de franco: no de padre,
sino en la concha espesa de tu madre.


UN BOQUERÓN CON PASMO INMOBILIARIO

No hay bozal que sosiegue esa bocota
donde caben diez chotas y una idea:
manducarse al pasar la Gran Aldea
hasta dejarla seca y en pelotas.

No le basta con los profesorados,
ni con cinco hospitales y el zoológico,
este matungo zafio y patológico
en cada espacio verde ve un mercado.

Buzón ciego de pasmo inmobiliario,
acaba de cargarse los nocturnos,
ese costado frágil, taciturno
del lastimado brazo secundario.

Para esta Navidad, harán juguetes
los negros de la calle con tu ojete.


UNA MOLLEJA SECA Y ENTREGUISTA

Tilingo amamantado con la leche
cortada de un murciélago cipayo,
este Ser sale fétido cual rayo
del ojete de un tordo en escabeche.

Sale raudo a entregar soberanía
en cuatro patas, recibiendo mecha
del poder que lo usa y lo desecha,
muñeca inflable de la oligarquía.

Sale pronto y servil, sale con fritas
a regalar con moño las Malvinas
en un tuit que avergüenza y lo incrimina
como otra escolopendra cambiemita.

Molleja entregadora: ex combatientes
te empalarán por turnos, lentamente.


UNA TILINGA MUESTRA SUS SILLITAS

La sacaron por fin de la cajita
donde despunta un sueño de muñeca
–Barbie sudaca, culo de manteca–
para jugar un rato a las visitas.

Disfrazada de fina, la negrera
fue surfeando la Hola con la gracia
de su awada y fingida aristocracia
cual bondiola flameando en la fiambrera.

Consumada la fiesta de la entrega
del país embalado con cariño,
la explotadora en jefe de los niños
peló un proyecto noble de estratega:

ni escuelas ni hospitales, solo sillas,
sillitas decoradas por ladillas.


UN FESTIVAL DE GAGS Y DEPENDENCIA

En la ciudad sitiada por un pato,
tuneada en modo Disney con esmero,
con los rotosos y choriplaneros
gritando desde lejos “¡Macri Gato!”,

se juntaron sin gracia los pesados
a repartirse el mundo a dentelladas.
Fue un festival brutal de astracanadas
con Mauri y la Michetti diplomados

en boludez supina y obsecuencia:
la vice farfullando en frangentino,
y el Gato en claro orsai ante los chinos,
pidiendo a gritos guita y dependencia.

Frutilla para el postre fue su llanto:
no lloró por amor, fue por espanto.


Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 7 de octubre de 1960). Poeta, escritor…

viernes, 8 de febrero de 2019

ALBERTO PIPINO El otro


EL OTRO

Una grieta me partió en dos
como si hubiese recibido un
hachazo sin piedad, de arriba
hacia abajo, con un solo tajo
me dejó expuesto, una parte
abierta y la otra sin el otro.

Un lado va hacia el día y el
otro también, a distinta hora.

Entre ambos bordes el vacío
es una víbora apenas velada
que me cautiva al intentar
unir el fuego de mi herida.
Y entre los bordes del hueco o
fauces abiertas, hay la nada.

Un lado sale de la noche y
el otro también, separados.

Con cada mitad asimétrica la
vida igual circula en mí, en
mi cuerpo bifurcado y, si bien
lo parece no es un cuento,
el dolor, la derrota, la furia
se me duplican sin fin.


Poema inédito

Alberto Pipino (Buenos Aires, 1942). Imagen: s/r

viernes, 25 de enero de 2019

JULIÁN AXAT Los nietos de la poesía te buscan en la noche




     LOS NIETOS DE GELMAN

a Emiliano Bustos

     Salen a la compra desaforada de sus obras completas
nadie quiere quedarse atrás
los huerfanitos tronchados en estado de tránsito
reescritura o pase generacional al vacío
o duda hamletiana ser y no
¿Quién transfiere tu cuerpo-escritura?
¿Poeta-poema? ¿Mensaje al tiempo por venir?
¿Palabra in-justa? ¿Influencia Harold Bloom?
¿Dilema de qué fantasmas? ¿Epígonos bailan
alrededor de tu cadáver? ¿Qué nueva generación?
Los poetas que estaban escribiendo en Argentina pos 2001
apenas fueron invitados al ágape de tu cuerpo
los verdaderos poetas invitados al funeral eran
los viejos nuevos de los 90´
La estatalidad murió en ese evento
organizado allá por fines de 2015 en el CCK
& cuya centralidad fueron
los viejos nuevos poetas de los 90´
todos fueron al velorio
a celebrar la comilona del cadáver
Conocí a poetas
que se llevaron pedazos de vos
jactancioso te arrancó galardones de ese festín
otro masticó honor y nacionalidad
un poetastro deglutió coagulo estético político
estuvo la hiena de la poesía que se disputó con otro
el mejor hueso de la embajada de los versos
¿Un antes y después de vos?
¿La poesía argentina epigonal?
¿Tener un tuñón o muñón como padre?
¡Oh abuelo y vos padrecito a reescribir!
¡Contra qué o quién escribir!
¿Acaso sobran tus entrañas
para que ahora seamos
los gelmancitos cuervos picando tu osamenta?
Sé que los nietos de la poesía
te buscan en la noche
como tu nieta filial te buscó en la sangre
& los hijos de la poesía de mi país
te admiran
aquellos que cuando cantó el gallo
te negaron tres veces
& ahora te afirman en la cruz
El problema ya no escribir como vos
el problema “ser o no” vos
a partir de ahora escribir
escribir después de vos
& no dudar por no-ser
nunca dudar
pues la poesía busca ser
y que los muertos como tus pedazos
sean devueltos a vos
y a partir de entonces
puedas descansar en paz


Julián Axat, 23/1/2019

jueves, 10 de enero de 2019

LEÓN PEREDO Al pie de la letra





si tomáramos la palabra
al pie de la letra:

¿no debería tener zapato
cada pie de esta tierra?
¿pescado y pan cada mesa?

¿cada columna vertebral
sábana y cama,
y no cartón y vereda?

si tomáramos la palabra
al pie de la letra
la pobreza no sería nombrada

bastaría señalar
cada estómago que reza

si tomáramos la palabra
al pie de la letra,
cada pie tendría
zapato, comida y tierra.



León Peredo (San Justo, Argentina, 1978. Reside en La Plata)
Carlos Gorriarena (1925-2007), “La noche de la luna llena”, acrílico 120 x 150 cm, 1982

viernes, 30 de noviembre de 2018

JOSÉ ANTONIO CEDRÓN El territorio de la poesía



POÉTICA Y LIBROS Apuntes sobre la producción actual



     Cuando me invitaron a participar en esta mesa me asignaron como tema referirme al “libro en el contexto actual”, una propuesta que supera mi responsabilidad. Entonces, por respeto a mi ignorancia, voy  a decir algo acerca de lo que creo tener opinión, la poesía, la misma que de un tiempo a esta parte sigue esperando (y merece) una atención más plena a los interrogantes que tienen lugar en la cultura.  
     La poesía puede ser uno de los pájaros de nuestra memoria pasada y presente dada la velocidad del viento en el tiempo que nos toca. Pero por todo ello, advierto que apenas tenemos borradores donde seguimos apuntando y corrigiendo. Porque el poema se hace con palabras que no ausentan el mundo que hubiera pensado.
     Pero “hubiera” es una suerte de contemplación benemérita del deseo. Ante su reiteración, recuerdo, en la revista Plural, de México, alguna vez llegamos a la conclusión de que “el hubiera es el tiempo pluscuanpendejo del verbo ni modo”.
     Visto así, el afuera parece haber dejado de pertenecer al adentro en un segmento considerable de la producción actual, observando cómo responde el autor a las nuevas subjetividades, que compartimos como lectores en esta especie de resumen general de los olvidos. Y también observamos cómo la audiencia crítica (que alguna vez tuvo referentes) se ha empobrecido.
     La expansión del librismo culturoso hecho sólo de palabras es una más de las expresiones que ocupa la desolación del arte contemporáneo.
     Esto habla del mercado y del lector, de sus escuchas.
     Edward Albee hace unos años estuvo en México. Entonces, nos dijo que “el público está entrenado para la mediocridad (para lo superficial y lo estúpido)”, pero también dijo algo más inquietante: “que en su país existe una política dirigida expresamente a destruir la educación estética. La democracia es muy frágil y los políticos están asustados; como consecuencia los intelectuales y artistas creativos están siendo sometidos a una censura que será difícil de parar.    De momento -agregó, el teatro, el arte de calidad, han tenido que refugiarse en pequeños foros porque sus espectadores, sus lectores, están siendo capacitados para exigir cada vez menos”.
     Por esta y otras razones (de no menor peso) me siento habitante de un mapa determinado por el compromiso al que se refiere el dramaturgo.
     Más recientemente, y audaz, el español Ballester Moreno me dejó a la intemperie: “el arte se separó tanto de la vida que ya no representa nada”, dijo.
     La fidelidad conservada por Canetti en La conciencia de las palabras se pierde como se pierden los oficios.
     El árbol de la vida no puede leerse construyendo artificios.
La poesía tiene un follaje que no se alimenta sólo de palabras, sino de todo aquello que habita en ella y con ella, entonces cobra peso y significado.
     Quinientos años después de que nos trajeran a Dios, con el mismo incentivo de progreso, los patrones culturales dominantes la verbalizan y descompletan hasta colmarla de muletillas contractuales. Son los nuevos guionistas del espíritu. Que se pueden leer como ráfagas inconclusas que se suceden cuadro a cuadro en una pesadilla.
     Muchos aprendimos que la sensibilidad poética resuelta por medios sencillos convierte en íntima la comunicación compleja. El “asunto” exige rigor y, tal parece, cada vez tiene menos adeptos. Y ese rigor, también obliga a defenderlo no sólo con consignas. Vieja y difícil tarea que se teje sobre el cuerpo de la imagen simbólica.
     El territorio de la poesía es un lugar al que van pocos, y llegan menos, como los pasajeros de una diáspora.
     En simultáneo, existe una defensa ingenua, superficial, que trae consigo la educación meramente instrumental que se ha venido construyendo casi sin oposición o con indiferencia del proceso donde tiene lugar y desarrollo. Y la multiplicación de talleres donde la subjetividad no excede la exposición rudimentaria.
     Hace veinte, treinta años (un pestañeo en la Historia, una vida en  nosotros) muchos que escribían, pintaban, cantaban… decían tener un hobby. Hoy publican, exponen, realizan conciertos, sin el humilde reconocimiento de entonces como pasatiempo reservado a los ratos de ocio.
     Con el desarrollo exponencial de los medios y las redes, un segmento considerable de promotores, asistentes, participantes, califica sus eventos como “noche mágica”: una franquicia de Disney que saca a pasear versos que siempre llegar tarde donde nunca pasa nada.
     La devaluación de la moneda, escuchamos, devalúa la vida. Por lo que no sería aventurado suponer que los comportamientos del lenguaje quedan fuera de esa devaluación.
La tecnología impuso la aceleración de la imagen y redujo los caracteres hasta pulsiones primarias.
     La edición de libros no escapa a este fenómeno, se ha convertido en uno más de los artefactos de certificación que conceden pertenencia. Legitimación ilusoria que a mucha gente le permite confundir un poeta con quien escribe poemas, por ejemplo.
     Sin dejar de reparar en la responsabilidad que le cabe a buena parte de la docencia en esta domesticación anunciada.
En medio de una diversidad engañosa, en horario Triple A (más cerca de las creencias que de la reflexión), la habituación a los modos de comunicación dominantes ha sumido a la escritura (como a otras expresiones del arte) en un espacio del tilingüismo cultural tal vez irremediable. La opción (sin decirlo expresamente) elude aquello de que las preguntas valen tanto como las respuestas que puede ahorrar.
     Me temo que el atajo (menor exigencia crítica, responsabilidad, compromiso…) nos trajo hasta aquí.
Y nos informa acerca de la fortaleza que ejercen las voluntades ajenas sobre la vida y el destino individual.
     Celebrando las paradojas que nos asaltan con frecuencia (en esta encrucijada) podríamos inferir que el presente se ostenta tan ignorante como pretencioso. No tomar nota de lo que ofrece su escenario es, “sería”, como exigir que el fuego no se entere del viento.



Participación en la mesa organizada por el colectivo del Encuentro de Escritores La luna con gatillo, para la presentación del libro Barricadas de palabras y otros textos, de Leonardo Herrmann, en el Centro Cultural de la Cooperación en el mes de noviembre de 2018
José Antonio Cedrón (Buenos Aires, 1945). Escritor y poeta

Foto: Jmp

miércoles, 5 de septiembre de 2018

RICARDO RUIZ Lee en la red




lee
en la red
matan a un niño
un joven una mujer
un libro
su corteza abierta
en teoría y en pdf
dice: siempre hay
a quien matar
su imagen
extraña
luminosa
o terrible
ningún orden
exime
de la muerte
cotidiana
para nacer
del duelo
de los sueños

no
de ver ciego
“leer
en la letra”
su más allá
de lo que
en su pensar
el amor cuida

espeja
en su cumplir
palabra
por
palabra
lo espeso
real

cae
en la misma red
en su fuera
otra vez
matan


a la sombra
del silencio
en su noche
asoma
si pudiera ver
esa lengua que lame
la espalda sus hilos
temblando
antes del lenguaje
una mirada
oblicua
agua
de lo común
el pulso
del recuerdo
futuro
un aire
que murmura
en los cuerpos
el envés del aura
gotas danzando
en lo que decimos
tiempo
las manos
que lo vibran
nota a nota
en sus huellas
o ruinas

no calla

en los huesos
azar su voz
quiebra
y canta

“mousiké”



De los husos del no, libro inédito

perra
de tristes huesos
come
de penas que
golpearon
nos de la luz
el alma
rompe
su boca
de cantar
sus pies en ronda
todavía
dura de morir
tantas veces
voz contra
la ilusión
del olvido

¿cava de la furia
del amor sus cuerpos?
¿desmueren?
¿debajo de las ropas
al signo del terror
vence?

así
rompe sus pies
en ronda
de cantar
el alma
en penas
que golpearon
nos del amor
sus cuerpos
contra voz
del olvido
del terror
debajo de las ropas
su signo vence
perra de la furia
de la luz
sus huesos cava
y come


De huesos de otros vientos

Ricardo Ruiz (Buenos Aires, 16 de noviembre de 1953). Foto: Jmp

martes, 4 de septiembre de 2018

ALEJANDRO SCHMIDT Otros infiernos





De nuevo internado
Las corporaciones médico farmacológicas
Las políticas perversas sobre el cuerpo
La sumisión ante la arrogancia médica
Su saber?
El sistema que cuando atravesó tu cuerpo
Te deja con el alma que tengas
Y ahí te quiero ver
No hay Mutual
Promoción
Ni cuotas
No recuerdo que poeta francés dijo
Hay otros mundos pero están en éste
No conozco
Pero lo que si comprendo
Es que hay otros infiernos y están en las instituciones médicas y en sus discursos
sean los que sean




No hace falta pero
Ya se van a acordar

El fondo de la poesía
Es la piezita del fondo
Ésa donde guardaban
El loco
La loca
De la casa

Y las palabras que llegan
Como la charla en un bar
Repleto de televisión

Ya se van a acordar
De quien trajo el deseo
El mal menor

Después
En la nostalgia falseada
De los aniversarios
Se cumplirá el olvido

Y todo es un misterio espantoso

Una luz amada entre cuchillos




“Días hundidos en un misterio silvestre”

Por el colectivo
Las ropas sueltan
Una fragancia de humo
Leña
Querosén

Los taxis detenidos en la niebla gruesa
Llaman
No son llamados

Como si un gran pájaro
Te tomara en su pico
Y te llevará al silencio de otra soledad
Comprendes que
Estrecha es la cama de pensión
Amplió y blando
El mundo de los sueños




Quién pregunta
Y más
Quién responde


Alejandro Schmidt (Villa María, Provincia de Córdoba, Argentina, 3 de mayo de 1955). Poeta, escritor, editor.

sábado, 3 de marzo de 2018

Laura Peretti, En la vida y en la muerte



EN LA EDAD DE EVA

“El amor alarga la mirada de la inteligencia”
Eva Perón, La razón de mi vida

I
El carnaval se convirtió en huracán
Frontera, Olvido, Retorno
Nuevas huellas trazadas sobre las anteriores
Palincesto, Identidad, Peronismo
Pausas que relanzan utopías
Perder, Morir, Nacer
En la edad de Eva

II
Bombones que marcan la infancia
O el ciclo sin fin de mis degustaciones
Siento una bebida fuerte, la voz de un hombre
Y el humo que sella mi adultez
Ya no sé dónde me encuentro
Me olvido de mí. Vuelvo sin llegar
En la edad de Eva

III
Me quedo con los que no se fueron
Me leo las manos
Transpiro el verano de mi pueblo
Nado en el río con mi papá
Me ahogo y me rescato
Se reanudan los finales, se vuelve
En la edad de Eva


UN CORTE

“¿De qué manantiales brotan los deseos?”
Belén Díaz

Es sábado a la mañana, llego a la peluquería, el profesional me saluda y pregunta:
–¿Vos qué querés hacer?
Entro en mis dudas y contesto:
–Cortarme y mantener el largo
Me mira y dice:
–¿No te parece imposible?

Hago silencio y pienso: la falta siempre se nos escurre
Con dos preguntas el peluquero rebajó a la analista.


31/1
        
“Prendo un pucho
Miro el reloj de la Iglesia
Tocan cinco campanadas
Y pienso que falta una eternidad
Para que termine el año”.
Caro Amigo

De este enero me queda:
La certeza de dudar
Los dientes manchados de sangre
El corazón ardido
Los días sin fumar
La angustia calando todo el aire que falta.



DESPUÉS DE LOS 30

“Si Evita bebiera la invito una Schneider bien Fría.  […]
Y le cuento que más o menos pasaron las mismas cosas
Que antes pero a través de una pantalla  que es la compu
Que miramos y opinamos porque juntarse es más difícil ahora
Que parece que la tierra se agiganta debajo de los pies
y que después de los treinta va a ser peor”.
Alejandra Benz, La Edad de Eva.

Ya no estoy sola
Tengo palabras y este cuaderno
Éste pedazo de luna tan tuyo tan mío
Tengo las manos mojadas y el corazón acelerado
Tengo mis palabras
Las semillas
El protector
Los viajes que no hice
Tengo mis dudas y las tuyas
Las ganas de tener un animal
Éste diciembre de despedidas
Tengo 4 nortes
5 bombachas viejas
1 bicicleta
Tengo palabras que me abrazan
en la vida y en la muerte.


EL DÍA QUE MEÉ POR PRIMERA VEZ EN LA CALLE

“¡No hagan de mi cuerpo un infierno!
Ya entendí que los muertos no aman,
ya acepté que las noches se acaban,
que los besos se piden, que los monstruos no existen,
y que eso frustrante no es lo normal.”
Ceci Colombero

La cerveza nos pedía encontrar un lugar cercano
La noche exigía seguir tomando
Encontramos el sitio
Dudé
Fue entre autos, fue necesario
Tan práctico y tan colectivo que no lo olvido
Cada una con su táctica y estrategia
Y yo temerosa aprendiz
Fui la última
Liberé mi sexo al asfalto
A la noche y a las miradas que se filtraban
La paridad causó bienestar
¿Por qué escondidas y reprimidas?
¿Por qué la espera y las cuatro paredes?
¿Por qué no en la calle?


RÍO

“Amar a los otros es la única salvación individual que conozco:
nadie estará perdido si da amor y a veces recibe amor a cambio”.
Clarice Lispector, Revelación de un mundo

Traigo el balbuceo de un idioma que es canción.
Traigo miradas desamparadas, los que bailan hasta el último hueso, los músicos haciendo el amor a su instrumento.
Traigo mango, bolho de camarao, caipiriña de frutas, la policía y las flores partidas.
Traigo la samba entre las piernas, la noche y el día fundidos en un cuerpo ardido.
Traigo el negro y el blanco, las veredas onduladas de Copacabana.
La llovizna en la cara, el punto de encuentro con los ojos de quienes pasan, la libertad de los que dejé morir.
Traigo la tardenoche en el mar, a Clarice, Moraes y Tom Jobim.
Traigo claves feministas para mis socias de la vida,
creencias rotas, desuso de miedos y peligros.
Traigo nuevas versiones de mí, la sal en un cuerpo vivo y la potencia de la luna.
Traigo lazos de familia deslazados, rebeliones y preguntas al perderme.
Traigo otras caras de Dios.
Vuelvo sin el Cristo Redentor.
Vuelvo extasiada con las nubes de mis descreencias.
Vuelo con la confianza en lo que traigo
Vuelo colectivo de mujeres.
Vuelo volviendo otra.



ESA MUJER

…“Las que clavan su lengua en la esperanza,
Las soberbias victoriosas serpientes del deseo,
Las pasado y futuro, las presentes,
Las que nunca se fueron ni nos fuimos,
Las que van a volver”.
Rocio Muñoz Vergara, Serpiente de agua

Es una mujer –me dijeron
Pensé en muchas, pensé en lo femenino
En la bandera de la sensualidad
En la seducción como arma de ejército
En las luchas a calzón quitado
En el erotismo sin fronteras
Pensé en las máscaras de carnaval
En las piernas abiertas de América y de Europa
Pero también existen las piernas faraónicas
Existe un cuerpo que renuncia a ser trofeo de guerra
No es Evita, no es Madona, tampoco La coca Sarli –me dijeron
Es Cleopatra renacida en cada una de ellas


[SOMOS ESTE IMPULSO  DE ESCRIBIR]

somos este impulso de escribir
somos las manos apretando letras
somos la carne viva ardiendo

somos la palabra tomada
la verdad inexistente
las ganas de verte

somos el vino
el polvo
la manzana

somos la carneada
lo que no dijeron
los platos rotos

somos las aves
las raíces
los roedores

somos esta incertidumbre
de no saber qué pasará mañana…


Laura Peretti nació el 7 de febrero de 1985 en Los Surgentes, provincia de Córdoba, Argentina. Vive en Rosario. Psicóloga, graduada en 2009 en la Facultad de Psicología de la UNR. Realizó la Especialización en Psicología Forense. En la actualidad es Docente del seminario Agencias del sistema penal, violencia Institucional y DDHH de la Facultad de Psicología de la UNR. Coordina el taller de escritura "Las bastardillas son nuestras", en la Unidad Penitenciaria N°6 de Rosario y participa semanalmente de un taller de escritura creativa junto a un colectivo de mujeres llamado "Mala fe", con la coordinación de la poeta Rocío Muñoz Vergara.
Foto: Verónica Malfatti.